Ni canasta, ni salario mínimo. Productividad

Hoy LA PRENSA reporta que el costo de la canasta básica ha aumentado 670 córdobas entre diciembre y mayo.

Semejante aumento anula el ajuste que para el primer semestre del año se hizo al salario mínimo, que en promedio fue de 176 córdobas. Según el artículo, solo en mayo el salto en el costo de la canasta básica fue de trescientos córdobas, o sea, casi el doble del ajuste promedio de quienes reciben el salario mínimo.

La canasta básica ahora cuesta 11,713 córdobas, mientras el salario mínimo más alto (son nueve categorías) ronda los seis mil córdobas, y el salario promedio nacional es de un poco más de siete mil córdobas.

No se necesita ser un Nobel de Economía para darse cuenta que ni el salario mínimo, ni el salario promedio alcanzarán nunca el costo de la canasta básica si el Gobierno, los empresarios y los sindicatos siguen concentrados exclusivamente en el tema del salario mínimo.

El factor importante en este caso, y del que mucho se habla pero poco se hace, es la productividad. Las empresas deben producir más y con mejor calidad para poder vender sus productos en mayor cantidad y con mejores precios.

Pero a diferencia del énfasis que se hace sobre el incremento al salario mínimo, que dos veces al año es motivo de frenéticas negociaciones entre gobierno, sindicatos y empresarios, poco o nada se hace para aumentar la productividad.

Si no se eleva la productividad y se sigue elevando el salario mínimo, solo pueden suceder dos cosas: que las empresas despidan a una parte de los empleados o que pasen a la informalidad. En ambos casos, el resultado es mayor pobreza, y todo el país pierde.

¿Cómo se eleva la productividad? Un artículo de LA PRENSA publicado el 29 de mayo cita al director de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, quien explica qué funcionaría, en lo general, para nuestros productos agrícolas: “el uso de semilla mejorada o certificada, aprovechamiento eficiente de la tierra e insumos, financiamiento adecuado, asistencia técnica, manejo de poscosecha, mercados garantizados, dar valor agregado y asociatividad”.

A esto, sigue el artículo, hay que agregarle, mejores carreteras y puertos.

Sin embargo, si revisamos la lista anterior, contra lo que en realidad se ha hecho, nos damos cuenta que es poco o nada. La verdad es que garantizar semillas certificadas, financiamiento adecuado o asistencia técnica oportuna significa planificación, ejecución y seguimiento, o sea, trabajo arduo de verdad que atrae poco las luces de las cámaras de televisión o es poco estridente para ser usado en el discurso populista.

Es por eso que resulta más atractivo para políticos, empresarios y sindicatos pasar un mes o más tiempo discutiendo ante las cámaras de televisión si el ajuste salarial de este semestre debe ser del nueve por ciento o del 11 por ciento, cuando en realidad, nueve u 11 por ciento será totalmente irrelevante para el trabajador, pues este ajuste se esfumará en un solo mes por la cada vez más baja productividad de nuestra economía.

 

Ver en la versión impresa las páginas: 10 A

COMENTARIOS

  1. manuel blandon
    Hace 12 años

    Este articulo puso el dedo sobre la llaga. Nicragua seguira en la cola de la pobreza en America Latina, si no mejora su productividad. Solo basta comparar la productividad en cafe de El Salvador y Costa Rica; y eso es solo una muestra. Creo que solo en azucar, Nicaragua tiene excelencia, gracias a la tecnologia e inversion en ese sector, por la empresa privada. Por otra parte, sin carreteras buenas de acceso, energia barata, sin financiamiento a bajo interes, sin asistencia tecnica, etc…..

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