James a parte de jugar en España, también ha estado en Dinamarca.
[/doap_box]
Al estadounidense Duane James le decretaron prisión en algunas zonas de la cancha en su primer partido en Nicaragua. Los focos brillaban sobre su rostro a la espera de un destello desperdigado de su familiar, el mejor basquetbolista de la NBA, Lebron James. Con un debut precipitado, el primo James estuvo fuera de ritmo por el viaje, pero dejó la simiente de lo que podría mostrar en el transcurso de la temporada en la ACB.
“Aquí se juega fuerte”, dijo luego de hacer 22 puntos, acostumbrado a los movimientos bruscos como cuando lo hacía en el Bronx. “Sí, soy el primo de Lebron, sin embargo, es difícil que nos veamos porque él está en Estados Unidos y yo en España”, aseguró, el hombre llamado para que resucite a los Toros de Matagalpa, que ven como los Leones marcan la pauta en la Liga.
“Todavía falta que nos acoplemos, yo acabo de llegar al país”, indicó el jugador de 30 años. “Lebron siempre me regala zapatos de su marca y tenemos una buena relación, nos llevamos muy bien”.
Si la pelota da con el primo James, la descarga con una tormenta de furia sobre el aro, a la busca de los tan necesarios puntos, aunque su destreza no tiene nada de mágica ni hipnótica, pero a un nivel como el de Nicaragua, él le brindará un par de granos de pimienta al espectáculo.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B