
Gloria Picón Duarte
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el mismo que hasta ahora se ha negado a acatar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya , que le regresó a Nicaragua más de 90 mil kilómetros cuadrados de mar territorial en el Caribe el 19 de noviembre de 2012, fue reelecto ayer para un segundo período.
Norman Miranda, especialista nicaragüense en Derecho Internacional, no ve de parte de Colombia un acatamiento de la sentencia a corto plazo, aunque sí estima que podría haber un “acatamiento gradual a largo plazo”.
Según Miranda, Colombia está muy firme en su decisión de renegar el fallo de la CIJ y Santos va a mantener la actitud porque encontró un pretexto para hacerlo. “El Ejecutivo puso la pelota en la cancha de la Corte Constitucional que dijo que solo se puede modificar la frontera mediante un tratado suscrito y en eso el Ejecutivo tiene holgura para persistir en la postura que ha venido manteniendo”, sostuvo.
A criterio del especialista, a Nicaragua le queda salvaguardado el derecho de recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, según el artículo 94, inciso dos, de la Carta de la ONU, con lo cual podría obligar a Colombia a acatar el fallo, o bien, se le impondrían las sanciones económicas que establece el artículo 41 de la misma Carta.
“No hay vuelta atrás”
El excanciller de la República y diputado Eduardo Montealegre considera que independientemente del presidente de turno en Colombia, la sentencia debe cumplirse, porque es ilegal que continúen rehusándose a acatar la sentencia, que es de ineludible cumplimiento.
“Nicaragua ganó y no hay vuelta atrás. Quedarían como un país irrespetuoso del Derecho Internacional si se rehúsan a seguir incumpliendo”, sostiene Montealegre.
Por su parte, el exembajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, considera que con el fin de la campaña electoral en Colombia bien podría haber un cambio en el trato del gobierno de ese país hacia Nicaragua, tal como ocurrió tras las elecciones de Costa Rica, donde se impuso Luis Guillermo Solís.
Díaz recordó que durante la campaña e incluso en los primeros días de mandato, Solís declaró que a Nicaragua la trataría “de lejos”, pero ahora su tono ha mejorado.
“Estaban en una campaña en donde los temas de política internacional se vuelven temas de campaña. Quieren demostrar quien es el más duro con las FARC (guerrilla colombiana), quien es el más duro con el fallo de La Haya, pero Colombia está en una situación irreductible, en el sentido de que los fallos de la Corte Internacional son de ineludible cumplimiento y tienen que ser acatados”, subraya Díaz.
Ese año, a finales de noviembre, el país también demandó a Colombia por incumplir la sentencia emitida el 19 de noviembre de 2012 por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y por amenazar con el uso de la fuerza. Por dichas demandas, Colombia ha calificado a Nicaragua de ser un país expansionista y estas siguen pendientes.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A