Marco Fabián vuela, en un partido muy friccionado entre Brasil y México. LA PRENSA/AP

Herrera aún no celebrará

El entrenador mexicano, Miguel Herrera, dijo ayer que el empate sin goles ante Brasil es “bueno a secas” porque todavía no han ganado nada en la Copa del Mundo, donde le falta jugar contra Croacia.

El entrenador mexicano, Miguel Herrera, dijo ayer que el empate sin goles ante Brasil es “bueno a secas” porque todavía no han ganado nada en la Copa del Mundo, donde le falta jugar contra Croacia.

“El resultado es bueno, no puedo decir extraordinario, es bueno a secas, pero nos deja para ir sumando”, declaró Herrera a la prensa nada más terminar el partido en el estadio Castelao.

Herrera dijo que no puede considerarse que México sea en verdad una piedra en el zapato, pero si le pareció evidente que el equipo está listo para dar el siguiente paso, que sería pelear por el ingreso a los cuartos de final.

El técnico señaló que nadie tiene que irse del estadio con la idea de un mal resultado porque México se enfrentó al favorito y fue a su vez un rival que se plantó bien para pelear por la victoria.

“Enfrentamos al favorito en su casa y con su gente, nos dimos cuenta de que estamos para jugar de tú a tú ante cualquiera y que el equipo ha subido”, comentó el técnico mexicano.

Herrera manifestó que México está consciente de que todavía no logra nada en el grupo y que después del empate de ayer esperará a conocer el resultado del Camerún ante Croacia y por ahora se dedicará a preparar el partido ante los croatas.

“Todavía no conseguimos nada, estamos en el grupo peleando con Brasil; queremos entrar sólidos a la siguiente fase, no bajamos los brazos”, declaró.

Dijo que el mérito es de los jugadores, que él pone la idea en la mesa y tal vez tiene la capacidad de convencerlos.

El delantero brasileño Fred extendió una felicitación al guardameta Guillermo Ochoa por los “cuatro milagros que hizo, como mínimo” para garantizar el empate.

Fred destacó que, pese al favoritismo brasileño y a la condición de local de la Canarinha, la Selección mexicana planteó en Fortaleza “un juego abierto” e hizo que el partido tuviera muchas oportunidades de gol en ambas porterías.

El seleccionador Luiz Felipe Scolari trató de minimizar la decepción de los hinchas brasileños al permitir un empate con elogios al rival en lo que consideró “un juego bien disputado”.

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