Jeniffer Castillo Bermúdez
Las matemáticas no son difíciles, el problema es que con el tiempo se olvidan porque “todo es cuestión de práctica”. Por eso, si usted es maestro de Matemáticas tiene que dedicar parte de su clase, por lo menos una vez a la semana, para repasar los ejercicios con sus alumnos.
50 escuelas son evaluadas por el Ministerio de Educación y técnicos del Jica para conocer el estado de su infraestructura y, de ser necesario, serán rehabilitadas o reconstruidas, afirma Tomoyuki Oki, respresentante residente del Jica.
Hasta el momento se desconoce el presupuesto que destinará el Jica para la reconstrucción y rehabilitación de escuelas en el Norte del país.
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Esto es lo que plantea la metodología del Proyecto para el Mejoramiento de la Calidad de la Enseñanza Matemática en la Educación (Promecen II).
En esta segunda fase, explica Kohei Nakayama, coordinador del proyecto, se diseñaron las guías sobre la Matemática y su didáctica con la que se están formando a los maestros de primaria en las ocho escuelas normales del país.
Ellos se forman bajo la tendencia mundial en la que el estudiante no anota lecciones sino que construye conocimientos y resuelven problemas. “Hemos visto muchas clases que explican los profesores y copian los estudiantes. Ahora con el proyecto están cambiando”, dice Nakayama.
En noviembre de este año estará lista la tercera guía para continuar la formación de los 300 estudiantes normalistas y los 30 maestros de Chinandega que se actualizan con la metodología del Promecen II.
Para este proyecto, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) destinó un millón de dólares desde septiembre del 2012 hasta agosto del 2015, tiempo que durará el Promecen II.
El Jica ejecuta el proyecto Promecen desde 2006, cuando inició la primera fase del proyecto. “Tuvo como resultado libros de textos para los niños desde primero hasta sexto grado, y las guías para maestros”, dijo Nakayama.
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