Gloria Picón/Leonor Álvarez
“El señor presidente, junto con su equipo, no nos debe responder a nosotros, sino responder a las inquietudes de la población”, dijo Brenes a los periodistas.
Ortega hasta ahora no ha respondido a los planteamientos de los religiosos.
Un día después de la reunión, la primera dama Rosario Murillo dijo que estaban conformando unas comisiones, para informarles a los obispos sobre el trabajo que han realizado, pero después de eso no ha vuelto a tocar el tema.
“Nosotros entregamos un documento y se lo presentamos a ellos como inquietudes, no inquietudes personales, sino las inquietudes de toda la comunidad”, refirió el cardenal.
En la reunión, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) solicitó al presidente “la realización de un gran diálogo nacional en el que participen todos los sectores”.
EFE
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La confesión de la Primera Dama, Rosario Murillo, de que conocía de previo el documento que los obispos de la Conferencia Episcopal (CEN) le presentaron en la reunión del 21 de mayo, debería ser motivo suficiente para que la Policía Nacional y el Ministerio Público inicien una investigación de oficio, según el jurista Gabriel Álvarez.
Según monseñor Abelardo Mata, Murillo dijo que había leído el documento en internet, lo cual sorprendió a los obispos, porque no habían divulgado el documento a ninguna persona antes de entregarlo a Ortega, ni tampoco lo habían colocado en internet.
Álvarez manifestó que lo que dijo Murillo no necesariamente es verdad, ya que pudo haberlo dicho por frivolidad, para tener ventaja en la reunión, pero independientemente de si dijo la verdad o no, la Policía debería estar investigando dichas declaraciones y Ortega debería colaborar para determinar quiénes fueron los responsables de poner el documento en la red, para procesarlos y condenarlos, ya que ahí hubo invasión a la privacidad y el espionaje político está prohibido por la Constitución.
Para el diputado del PLI, Eliseo Núñez Morales, no es nada raro creer que el Ejército y la Policía tengan intervenido correos electrónicos, computadoras o cualquier otro tipo de aparatos que tenga la gente que no comulga con el Gobierno, para con facilidad obtener los documentos que le interesan.
Núñez recordó que uno de los cambios a la Constitución Política cuando fue reformada, fue la modificación al artículo 92, donde ahora aparece que “por razón de Seguridad Nacional se incorporan los incisos relativos al sistema de comunicación nacional, los puntos de comunicación y el espectro radioelectrónico y satelital, su apropiación, regulación y control a manos del Ejército Nacional”.
MURILLO QUISO INTIMIDAR
El exministro de Educación, Humberto Belli, también es de los que cree que Ortega pudo decir a manera de “chamarrazo” que conocía el documento para desmoralizar a los obispos e iniciar la reunión en términos sicológicamente favorables a él, pero también puede indicar que tienen un sistema de espionaje sofisticado para “piratear” documentos de una computadora.
“No es de extrañar, porque desde los ochenta cuando tuvieron asistencia de Alemania oriental, especialista en temas de espionaje y de la KGB (Comité para la Seguridad del Estado) de la Unión Soviética, desarrollaron muchas habilidades de espionaje”, dijo Belli.
El general en retiro, Hugo Torres, manifestó que con su declaración ante los obispos, Ortega confesó públicamente que “pirateó” un documento que era confidencial y que tiene sistema de espionaje que no respeta la privacidad.
“Lo que deduzco de eso, es que le están diciendo todo lo que hacen, lo sabemos, nos enteramos de todo lo que hacen, fue una manifestación de autoritarismo, de soberbia política, para tratar de amedrentar a los obispos”, dijo Torres.
Torres agregó que las declaraciones de Murillo fueron un acto de soberbia, un acto políticamente equivocado que lejos de darles réditos tiene como consecuencia el repudio de la población y mayor cohesión de la Conferencia Episcopal.
“A confesión de partes relevo de pruebas y viniendo del presidente es mucho más grave, porque está obligado a cumplir y a hacer cumplir las leyes, pudiera ser motivo si los obispos quisieran, de una acusación”, dijo Torres.
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