La Ley de Tránsito establece una multa de cien córdobas, mismo valor de la calcomanía de rodamiento, si el vehículo no lo porta. Sin embargo, las autoridades policiales no multan a los conductores por no estar solventes con el rodamiento, solo recomiendan hacer efectivo el pago de este de forma inmediata.
[/doap_box]
Roy Monada
Con la entrada en vigencia de la Ley de Tránsito o Ley 431, que exige la calcomanía de rodamiento en los vehículos, la Alcaldía de Managua reportó un aumento en la recaudación de este impuesto.
El Boletín de Finanzas Públicas que abarca los primeros tres meses del 2014, elaborado por el Banco Central de Nicaragua, refleja una recaudación de 10.7 millones de córdobas por el impuesto de rodamiento, aumentando 7.4 millones de córdobas en comparación con el trimestre del año pasado.
Después que en febrero pasado los diputados de la Asamblea Nacional reformaron la Ley 431, la cual entró en vigor en abril, los agentes de tránsito acompañan a trabajadores de la comuna para obligar a los conductores a comprar el famoso “sticker” de rodamiento.
Si uno de los 250,000 vehículos que aproximadamente existen en la capital no anda la calcomanía y es retenido por la Policía, el operario de la municipalidad de inmediato ofrece cobrar el impuesto que tiene un valor de cien córdobas.
Antes de la nueva Ley de Tránsito, a la mayoría de los conductores de la capital no les importaba pagar el impuesto de rodamiento, pero a partir de 2014 la postura cambió porque la Ley de Tránsito habilita para sancionar.
Según el artículo 12 de la Ley 431, sin el pago efectivo de este impuesto los propietarios de vehículos no pueden realizar trámites relacionados con su automotor.
La Alcaldía también aumentó sus ingresos al multar y trasladar vehículos mal estacionados en la ciudad, al Depósito Vehicular Municipal, inaugurado en junio del 2013.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A