Rezaye Álvarez M. y Tania Sirias
En el sitio web de la empresa HKND Group, dueña de la concesión para la construcción del Canal Interoceánico, se publicaron este jueves 5 de junio cambios relacionados con los subproyectos del megaproyecto.
Agregaron cuatro subproyectos y se quitó uno de los dos aeropuertos planteados en el artículo 2, inciso h), de la Ley 840.
Los subproyectos agregados son: una central eléctrica, fábrica de cemento, fábrica de acero y hasta centros de vacaciones.
Además se deja abierta la posibilidad de continuar agregando proyectos a la lista, ya que se menciona en el texto publicado en la web “otras instalaciones relacionadas para garantizar la finalización con éxito del Canal dentro de cinco años”.
WANG Y SUS SOCIOS SACARÁN PROVECHO
Para el subdirector del ambientalista Centro Humboldt, Víctor Campos, “ellos (HKND Group) están viendo eso (los nuevos subproyectos) más desde la perspectiva de inversiones complementarias que incrementen la rentabilidad de la inversión”.
“Honestamente no tengo información, y cualquier información que dé será abonar a la especulación. Trasladen sus inquietudes al ejecutivo, porque en la Asamblea no tenemos esa información”, respondió de manera escueta.
Víctor Campos, subdirector de Centro Humboldt, aseguró que “es lamentable que tengamos que darnos cuenta a través de la empresa. Debería ser el Gobierno el que hiciera estos anuncios”.
Para Campos está claro que la empresa HKND Group es la que toma las decisiones, y el Gobierno de Nicaragua tiene muy pocas posibilidades de cambiarlas. LA PRENSA buscó la versión del presidente de la Comisión del Gran Canal, Manuel Coronel Kautz, pero este no quiso emitir opinión.
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Campos prevé que partiendo de lo establecidos en la Ley 840 “van a hacer uso de todos los beneficios que les da la concesión para tratar de empujar proyectos a la mayor brevedad posible, en el marco de la construcción del Canal, pero no necesariamente en la construcción del Canal mismo”.
La abogada ambientalista Mónica López Baltodano, explicó que estos subproyectos nuevos “no van a pagar impuestos, —entonces— no va a haber ningún beneficio desde el punto de la recaudación pública para el Estado, porque van a decir que estos son parte del megaproyecto, no tienen que pedir un permiso especial, porque para eso el Gobierno les dio la Ley y firmó el acuerdo marco”.
Hasta ahora, a un año de aprobada la Ley 840, ni HKND Group, ni el Gobierno, a través de la Autoridad del Gran Canal, han informado sobre la ruta definitiva o el desarrollo de los estudios de factibilidad que realiza la empresa Environmental Resource Management (ERM) con apoyo de otras como China Railway Construction Corporation (CRCC).
El diputado opositor Eliseo Núñez expresó que lo que está claro es que “no habrá Canal, sino que habrá una cementera, una central eléctrica, centros vacacionales, un puerto, porque lo que pretende Wang Jing, testaferro de los rusos y de Ortega, es abstraer una franja de tierra de Nicaragua y hacer negocios sin tener que cumplir ninguna de las leyes penales y laborales del país”.
Según Núñez, en este proyecto del Canal “no se podrán aplicar leyes con la Unidad de Análisis Financiera (UAF), por lo que se podrá hacer lavado de dinero y una gran cantidad de delitos con carácter financiero”.
Para López Baltodano, los cambios en cuanto a la cantidad de subproyectos están amparados en “la caja negra de los subproyectos” de la Ley 840.
La caja negra de los subproyectos mencionada por López es el inciso i) del artículo 2 de la Ley.
En ese inciso se deja a opción del inversionista agregar infraestructuras que no formen parte de ningún subproyecto indicado, y que este “determine que es necesaria para el desarrollo y operación de uno o más de tales subproyectos”.
LOS SUBPROYECTOS ORIGINALES
Los ocho subproyectos establecidos en el artículo 2 son: dos puertos de aguas profundas, uno en el Caribe y otro en el Pacífico; un oleoducto; un Canal seco para la construcción de una vía férrea; dos zonas de libre comercio, una en el Caribe y otra en el Pacífico; y dos aeropuertos, cada uno ubicado en las zonas de libre comercio mencionadas.
Estos ahora quedarían en siete, porque entre los cambios solo se menciona “un aeropuerto internacional”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A, 3 A