Roy Moncada
El riesgo de morir atropellados, que enfrentan los peatones en las calles de Managua, aumenta entre las rotondas Centroamérica y Jean Paul Genie, Carretera a Masaya, una zona peligrosa para caminar.
Todos los días las personas que viven en el barrio 22 de Enero y que trabajan en los negocios del sector, se arriesgan al cruzar los ocho carriles de la vía, mientras las autoridades de la Alcaldía de Managua analizan si colocan dos puentes peatonales que antes existían.
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En enero del 2013 una grúa retiró los puentes que eran utilizados para cruzar la vía de este a oeste y viceversa, durante la ampliación de la transitada vía.
Aunque Fidel Moreno, secretario general de la comuna, manifestó en febrero de este año que se analizaba “todavía si es necesario poner los pasos peatonales”. Elio Cáceres, habitante del barrio 22 de Enero, quien vio cómo un bus mató a un niño anteayer al lado de la vía a Masaya, dijo que “no hay que pensar tanto para saber que son vitales los puentes para los peatones”.
“En la hora pico de la mañana y la tarde es más peligroso, los vehículos pasan a altas velocidades y las personas no tienen el puente peatonal”, se quejó Cáceres.
Meyling López también vive en el 22 de Enero y cruza la vía todos los días, cargando en sus brazos a su hija de 11 meses, y encomendándose al poder divino para no morir arrollada por un automotor junto con su hija.
La solución tomada por las autoridades de poner agentes policiales para detener los vehículos y que así pasen las personas, para López no es suficiente, porque “se quedan solo un rato, luego se van de la carretera y nosotros cruzamos a la buena de Dios”.
En la zona no hay puentes, pasos peatonales, andenes, ni semáforos.
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