Un suéter negro de tela gruesa. Una gorra que oculta su cabellera, párpados caídos, rostro golpeado por el cansancio y un plato de ensalada. Así estaba Félix Alvarado (18-1, 15 KOS) luego de llegar al hotel Colombo de Argentina y bajar a comer tras tener todo un día de vuelo, para medirse el viernes ante el campeón de las 112 libras de la AMB, Juan Carlos Reveco (33-1, 18 KOS).
“Fue un viaje muy cansado, salimos el lunes de Nicaragua y pasamos todo el día volando. Nos fuimos del país en 113 libras y al llegar me pesé y estoy en 114, solo sacrificaremos mañana, día del pesaje. Las tres horas de diferencias no le veo problemas, lo importante es que estoy listo”, indicó el púgil. Alvarado es de los boxeadores temerarios, que desde su fuerte preparación se sentía grandioso físicamente, como si estuviera montado en una nube imperial, o simplemente lleno de optimismo.
La pelea se transmitirá en Argentina y Panamá por TyC Sports, mientras que al país vendrá solo vía internet.
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“Quiero darle ese regalo a Nicaragua, estoy ansioso por ver a Reveco y saber cuán alto es para plantear mi sistema de combate”, aseguró Alvarado, quien se encuentra en Buenos Aires, con su entrenador Sergio González y su apoderado Pablo Fletes.
Lúcido de mente y firme en sus convicciones, el optimismo de Félix hace que recobre su brillo.
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