Ledia Gutiérrez
Psicóloga clínica
En mi oficina cuelga un cuadro con un paisaje invitando a la serenidad y reza un verso “Vuelve a empezar”.
Después entre líneas dice: “después de todo lo que hayas sufrido, aunque una pena, aunque un error aunque todo parezca nada , ‘Vuelve a empezar’”.
Cometemos errores o nos pasan circunstancias de las que creemos que el mundo se nos viene encima, pero tenemos que levantarnos, erguirnos y seguir adelante; haya pasado lo que sea y evitar cometer errores de la misma clase, ya que siempre vamos a errar, pues somos humanos, pero no aún así no se justifica el que sigamos en las mismas.
La vida es un continuo del cual no podemos quedarnos impávidos viendo pasar y no actuar. Disponernos a cambiar, mejorar, ser diferentes; las pruebas, las luchas son para crecer, por eso Dios nos dio la maravillosa capacidad de ser perfectibles.
Estamos diseñados para hacer reestructuraciones espirituales, psicológicas, y hasta físicas si así lo deseamos.
Volver a empezar es pasar por la pena, por un duelo, una pérdida de la que sea y reevaluarnos, reflexionar, crear en nosotros un mensajero que nos inste a estar en paz y confiados pero resolviendo.
La inteligencia emocional nos dicta la maravilla que es el hacernos dueños de ese imperio que vive en nosotros.
Modificar conductas es un proceso que puede ser conducido por un psicólogo, quien lleva paso a paso a que se origine el cambio.
Yo he permitido que Dios gobierne mi vida.
Reciban mis saludos y pueden seguir escribiéndome a [email protected].
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