Leonor Álvarez
El secretario general del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), el salvadoreño Hugo Martínez Bonilla, hizo ver que a veces “las fronteras se convierten en los principales obstáculos para la integración”, aunque inmediatamente explicó que no quería que se malentendieran sus palabras, en el discurso de la presentación del informe de rendición de cuentas del SICA, desde julio 2013 hasta mayo 2014.
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“Si estamos insistiendo sobre la integración y lo que creemos que debe ser la integración entre nosotros mismos y no lo hablamos y no vemos cuáles son los beneficios de la población, estamos cayendo en el riesgo de discutir una integración en la súper-estructura y no una integración en función de la población”, dijo Martínez, quien de esta manera se despidió de la secretaría del SICA, para entregarse de lleno a su función de ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, bajo el nuevo gobierno que dirigirá Salvador Sánchez Cerén.
Martínez mencionó que las dificultades de la integración se deben en parte a que “cuesta mucho conjugar intereses” y “romper fronteras, todos lo sabemos”, dijo en esta reunión que se efectuó en El Salvador.
El SICA está integrado por ocho países, entre los cuales Nicaragua y Costa Rica mantienen tensiones debido a litigios por las fronteras terrestres y marítimas. También El Salvador, Honduras y Nicaragua comparten el territorio denominado Golfo de Fonseca, donde los pobladores de esa zona a menudo se enfrentan en las aguas del Pacífico por las áreas de pesca.
Sin embargo, a la hora de leer el informe, Martínez destacó los logros del SICA, como la ubicación de 3,100 funcionarios regionales en los ocho países que integran el sistema; la instalación de órganos bi-regionales y avances en la unión aduanera, mientras que en los temas aún pendientes está la propuesta de un plan piloto de movilidad estudiantil para la integración.
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