SAN SALVADOR/AP/ACAN-EFE
La prioridad del nuevo gobierno de El Salvador, al mando de Salvador Sánchez Cerén, quien asume este domingo 1 de junio, será desmontar las estructuras de extorsión y bregar porque disminuyan los homicidios que han convertido a este país en uno de los más violentos de la región, informó este jueves el vicepresidente electo Oscar Ortiz.
El funcionario informó en rueda de prensa, que en los primeros 100 días del gobierno de Sánchez Cerén, se anunciará una serie de programas con esos objetivos. Ortíz afirmó que el área de seguridad representa la demanda más fuerte de la población y prometió que a corto plazo van a atender estas exigencias mediante un Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana que buscará avanzar en el control progresivo de las extorsiones y los homicidios.
La violencia en El Salvador se incrementó en los últimos días y según las autoridades de seguridad, grupos vinculados al narcotráfico y al crimen organizado estarían utilizando a grupos de las pandillas para subir las cifras de homicidios para presionar al nuevo gobierno y supuestamente buscar una negociación que les otorgue privilegios en las cárceles.
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3,987 homicidios se registraron en 2010 y 4,371 en 2011, el año en el que más homicidios hubo en el gobierno de Mauricio Funes.
2,594 muertes violentas fueron contabilizadas en 2012, cuando los homicidios bajaron por una “tregua” entre pandillas, que inició el 9 de marzo de ese mismo año. En 2013 se registraron 95 homicidios menos que en 2012.
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El Consejo Nacional de la Pequeña Empresa de El Salvador, denunció “un recrudecimiento de la violencia, un aumento de la cantidad de extorsiones, acecho constante de (las) pandillas, cierre de negocios y una mayor desconfianza en la policía”. La pequeña empresa estima que sus agremiados pagan cerca de 1,5 millones de dólares mensuales en extorsiones en todo el país.
El ministro de seguridad, Ricardo Perdomo, indicó el lunes, en una conferencia de prensa, sobre el trabajo de seguridad del gobierno saliente de Mauricio Funes, que “las denuncias de extorsiones han ido disminuyendo; por ejemplo, de 3.992 en el 2010 a 2.785 en 2013” y hasta la fecha este año es de 1,014 denuncias, señaló, sin dar más detalles.
El jueves, Ortiz dijo que dentro de la nueva política de seguridad, “habrá una intervención más fuerte del sistema penitenciario, el cumplimiento de penas con un enfoque rehabilitante, como un programa de separación gradual entre reos más peligrosos y menos peligrosos”.
Además crearán granjas penitenciarias para acelerar los procesos de rehabilitación de reos que no hayan cometido delitos graves. También destacó la importancia de trabajar en la seguridad de los policías, fiscales y jueces y sus respectivas familias, mediante una reforma legal. “El mensaje claro es que todo aquel que quiera atentar contra un policía, juez o fiscal, va a tener una respuesta muy sólida de parte del Estado”, advirtió.
ÚLTIMOS DÍAS ROJOS DE FUNES
El presidente saliente vivió sus últimos días de gestión con un repunte de los homicidios, a pesar de que desde que asumió el poder, el 1 junio de 2009, hasta este martes, las cifras de homicidios mostraron “una tendencia a la disminución”, expresó Perdomo el lunes.
Entre el viernes 23 y el lunes 26 de mayo, hubo 81 personas asesinadas en diferentes hechos de violencia, entre ellos dos séxtuples homicidios, según el Instituto de Medicina Legal. Con esas muertes “se rompió el récord histórico que teníamos… de 14 homicidios por día; ahora llegamos a 14,3”, expresó el lunes el director del estatal Instituto de Medicina Legal (IML), José Miguel Fortín.
Funes, del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), reconoció este lunes que la “tregua” que las dos principales maras pactaron en marzo de 2012, “ha fracasado” y que el promedio diario de homicidios volvió a ser de 14, como antes de la “tregua”. Esta tregua había ayudado a disminuir los homicidios diarios a 5,3, según datos oficiales.
Perdomo señaló el lunes que “hay unas elevaciones (de homicidio) que se producen, que no responden a lineamientos de las estructuras dirigenciales de las pandillas”, sino que el crimen organizado “utiliza a grupos de pandillas como para dar golpes puntuales en momentos críticos del país”, como lo hicieron en el tiempo electoral y lo están haciendo en la actualidad, en el período de transición.
Óscar Ortíz, vicepresidente electo.
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