Génesis Hernández Núñez
Los pobladores de Tipitapa se quejan de los medidores de agua potable que, según ellos, alteran el consumo. Ellos no disponen del servicio de agua, pero sus facturas salen elevadas.
“Yo tengo una deuda de casi 20,000 pesos que se me ha complicado porque los recibos salían casi de novecientos, cuando antes yo pagaba 120, 130. Lo más 200 córdobas, entonces, ¿novecientos córdobas de dónde? Si uno con costo come”, expresó doña Luz Marina Alemán, habitante del barrio Francisco Sánchez.
Además —dijo Alemán— “aquí uno para poderse bañar bien tiene que levantarse a las 4:00 de la mañana porque el agua se va todo el día y de pronto no viene para nada y aun así los recibos salen elevadísimos. Ahorita mis recibos son de 400 y solo tres personas vivimos en la casa”.
Ricardo Osejo, miembro de la Organización para la Defensa de Derechos de los Consumidores, explicó que “el agua llega con poca presión, entonces dilatan una hora y media, dos horas para llenar un barril. Eso significa que el medidor siempre va marcando. Esta es una estrategia para cobrar más, cuando en la práctica no se da la cantidad de agua que se está facturando”.