[/doap_box][doap_box title=»Rusos entre las filas de rebeldes» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El primer ministro de la autoproclamada república popular de Donetsk, Alexandr Borodái, dijo a la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti, que 33 de los milicianos muertos en el intento de tomar este martes el aeropuerto de Donetsk proceden de Rusia.
Por su parte, la cancillería de Rusia exigió a Kiev “que cese la guerra fratricida”, ya que “los bombardeos repetidos, algunos con ayuda de la aviación y artillería, sobre las ciudades y objetivos civiles están causando daño y sufrimiento entre la población civil (…) entre ellos ancianos y niños de corta edad.
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Kiev/EFE
La ofensiva de Ucrania con aviación y artillería pesada contra los bastiones prorrusos, sufrió ayer un duro revés con el derribo de un helicóptero que transportaba a un general y 12 soldados.
El helicóptero volaba a baja altura y fue derribado con un proyectil de bazoca cerca de Slaviansk, el más irreductible bastión insurgente en Donetsk, y de sus 14 tripulantes solo se salvó un soldado, que resultó gravemente herido.
“Estoy seguro de que las Fuerzas Armadas y los órganos de seguridad llevarán hasta el final la (operación de) limpieza de los terroristas, y todos los criminales serán liquidados o se sentarán en el banquillo de los acusados”, expresó el presidente interino Alexandr Turchínov.
El Ministerio del Interior indicó que el aparato fue derribado después de transportar munición y alimentos a un puesto de control de la Guardia Nacional, y cuando trasladaba de regreso a su base a un destacamento de soldados tras un cambio de turno.
Las autoridades desmintieron el uso de las lanzaderas de misiles Grad, como denunciaron los milicianos. Y, en un adelanto de sus intenciones de lanzar una ofensiva militar en toda regla, los militares ucranianos anunciaron su disposición a crear un corredor humanitario para facilitar la salida de la población de Slaviansk.
Las autoridades prolongaron hasta el 2 de junio la prohibición de volar a Donetsk, epicentro de la sublevación prorrusa. Según los expertos, Kiev ha intensificado la ofensiva en el este rusohablante para poner fin a la resistencia rebelde con vistas a la investidura de Poroshenko el 7 de junio y a una posible reunión de éste con el presidente ruso, Vladímir Putin.
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