Autoritarismo y corrupción

LA PRENSA informó ayer que Transparencia Internacional (TI) “coloca a Nicaragua entre los países más corruptos, ocupando el puesto 127 con una calificación de 28 puntos”.

Se trata de que en el último Índice de Percepción de Corrupción, de TI, el cual mide el grado de corrupción en el sector público de acuerdo con lo que perciben e indican empresarios, profesionales y otras personas notables y confiables de cada país que son consultadas, Nicaragua ocupa el deplorable puesto 127, empatado con otros países entre los cuales se encuentra Rusia, el gran aliado del gobierno de Daniel Ortega.

Cabe mencionar que los países que ocupan los últimos tres puesto en el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional, o sea los más corruptos del mundo, son Afganistán, Corea del Norte y Somalia, mientras que los tres primeros lugares, o sea donde hay menos corrupción o casi no la hay, son ocupados por Dinamarca, Nueva Zelanda y Finlandia. Lo cual indica que los países menos democráticos son los más corruptos, porque no hay transparencia gubernamental ni existen los controles institucionales y ciudadanos del ejercicio del poder público que son propios de la democracia.

De manera que es lógico que la corrupción crezca en un país como Nicaragua, donde los mecanismos de control sobre la administración pública no funcionan, no hay transparencia gubernamental, no se cumple la Ley de Acceso a la Información Pública y las concesiones de obras públicas se otorgan sin licitación por conveniencia del partido oficialista. Un país donde, además, las denuncias de corrupción que resultan de investigaciones periodísticas son ignoradas por el Gobierno, cuyos funcionarios ni siquiera responden a las preguntas de los pocos medios independientes que quedan en el país.

Que la democracia y la transparencia, su inseparable acompañante, son indispensables para combatir y erradicar la corrupción, lo saben muy bien los gobernantes y en los organismos internacionales a menudo se condena de palabra este grave problema gubernamental. Al respecto la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó en 1996 una Convención Interamericana contra la Corrupción, en la cual se establece que para luchar contra este crimen político se debe promover la transparencia y fortalecer las instituciones democráticas. Sin embargo, la Convención contra la corrupción no se cumple y nadie es capaz de hacerla cumplir, igual que sucede con la Carta Democrática Interamericana de la misma OEA.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, en el documento que presentó a Daniel Ortega el 21 de mayo advierte la vinculación que hay entre la falta de institucionalidad democrática y la corrupción. En el capítulo sobre la institucionalidad, punto número 35, los obispos señalan que la existencia de un Estado democrático exige la independencia y separación de poderes, el ejercicio del poder sujeto a la ley y que no haya privilegios ni excepciones para nadie. Y precisan los obispos que “No es verdad que se pueda asegurar un desarrollo económico y social sostenible y una paz duradera sin instituciones sólidas, erradicación de la corrupción y respeto a la legalidad”. Esto para quienes alegan que lo que importa no es la institucionalidad democrática, sino los supuestos avances económicos y sociales del Gobierno.

COMENTARIOS

  1. el carolingio
    Hace 12 años

    Los lideres de cualquier organizacion y mas aun los gobernantes,estan llamados a ser estandartes de moralidad,principios arraigados de rectitude y honradez,caso contrario se cae en la degeneracion y perdida y desorientacion de la sociedad que dirige e indefectiblemente la lleva a un fracaso y la eliminacion de las bases que en su derrumbe lo arrasraran en su caida

  2. Elena L Prado
    Hace 12 años

    Al Sr. Escoto: Yo no entiendo por que se molesta! Usted esta como el chavalito berrinchudo – juega baseball y lo ponchan. Recoge bate, bolas y guantes y el juego termina. Somos y vivimos en sociedad, de tal manera que, reglas tenemos. Las personas pueden opinar lo que estimen conveniente en base a su libre pensar. Si usted dice que en Nic. no hay corrupcion – demuestrelo con pruebas – Tan sencillo como eso, demuéstrelo. Si no puede, no opine por favor; o acaso usted esta libre de toda culpa?

  3. crescencio escoto
    Hace 12 años

    no nos confundan con sus cuentos , estas organizaciones que se creen ser supremo y verdad absoluta, ya se sabe quienes la inventaron y las financian al igual que los medios encargados de hacer la noticia, dicen que la percepcion viene de notables, religiosos, comerciantes, etc, y quienes son ellos para que juzguen y digan quien es honrado y quien no lo es.

  4. Carlos Jose
    Hace 12 años

    Al parecer señor Leiva UD tiene poca memoria o no quiere admitir, q la Piñata Sandinista aun la estamos pagando los nicaraguenses, ese es el mayor ROBO que ha padecido este pobre pais. Esa es su falta de honradez como parte de la sociedad nicaraguense a la que ud pertenece, no haber denunciado ese gran fraude que se dio y lo seguimos padeciendo.

  5. adan leiva
    Hace 12 años

    si mi memoria no me traiciona,Arnoldo Aleman no era Sandinista y es considerado como el mas corrupto,no es el gobierno actual el corrupto si no el arribismo y falta de honradez en la sociedad nicaraguense.

  6. El final de la dictadura de Ortega
    Hace 12 años

    Lo mas energico y decisivo de la Carta de los Obispos al dictador Ortega, es el hecho; que le pusieron una «linea roja» una fecha tope y final, que es el 2016!! Los Obispos declaran, que si no se quita a Rivas Reyes y no se remueven todos los corruptos funcionarios y empleados del CSE; NO se reconoceran los resultados del Nuevo fraude de Ortega y Rivas. Ortega tiene tiempo para comenzar con los cambios. Su final esta decidido y limitado: 2016. Se va el dictador con todo y su banda de ladrone$!

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