Leonor Álvarez y Tania Sirias
El diputado opositor Víctor Hugo Tinoco dijo que el presidente inconstitucional Daniel Ortega Saavedra quiere estar en la cúspide de la cadena de mandos de la Policía Nacional, para “influir y dominar” esta institución del orden, mientras el jefe de la Policía “solo será alguien pintado en la pared”.
Por su parte, el también diputado opositor Enrique Sáenz, señala que otro aspecto que le preocupa de la ley, es que ahora para entrar a la Policía Nacional será necesario presentar “un aval de la comunidad”, documento que emiten los Consejos del Poder Ciudadano, controlados por la primera dama Rosario Murillo.
La consulta para crear una nueva Ley de la Policía se hizo en una tarde, con tres entidades: la misma Policía, el Ministerio de Gobernación (Migob) y el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp).
Esta iniciativa será dictaminada por la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos.
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“PARAMILITARES”
Otro aspecto tiene que ver con la policía voluntaria, donde en el anteproyecto de ley también se exige el aval político, lo que significa que las filas estarán integradas por militantes partidarios.
“La pregunta que también nos hacemos es que si estos policías voluntarios van a estar armados, ¿qué facultades tendrán dentro de la ley?, ¿cuáles serán sus obligaciones?”, cuestionó Sáenz.
Agregó que estos cuerpos paramilitares los han visto actuando, donde violentan los derechos ciudadanos a manifestarse.
NO HUBO VOLUNTAD DE CONSULTAR
Mientras tanto, Tinoco consideró que esta ley es “muy delicada y muy grave”, porque es el órgano que más se relaciona con los ciudadanos y es “un órgano represivo por definición”, sin embargo, afirma que no hubo voluntad de consultar con nadie, aunque se debió hacer una “gran consulta”.
Con esta nueva ley “la jefa de la Policía ya no va a ser la jefa de la Policía, sino que será el presidente de la República, es decir, el presidente de la República pasa a ser la primera autoridad dentro de la Policía”, dijo Tinoco.
Los diputados de la bancada del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) han argumentado en este aspecto que el presidente de la República siempre ha sido el “jefe supremo de la Policía” y la misma directora de facto de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera Sacasa, agradeció la “expresión de importancia” y la “relación personal” que le da el ejecutivo subordinando a la Policía a la Presidencia.
Tinoco aclaró que el presidente de la República verdaderamente es el jefe de las instituciones en general, pero cada una de ellas tiene su jefe y además están reguladas con otras instituciones intermedias, como la Policía al Ministerio de Gobernación (Migob), lo cual desaparece en la nueva ley.
Tinoco reconoció que había que hacer una nueva ley, pero no hacer a la Policía un instrumento de una familia.
“SEÑOR HORCA Y CUCHILLO”
En la opinión del diputado Eliseo Núñez, con la reforma a la Ley de la Policía se dejará a Ortega como “señor horca y cuchillo”, pero además la institucionalidad de la Policía “colapsó”, ya que no habrá un proceso lógico y legal para ascensos, ya que estos dependerán de la voluntad del presidente inconstitucional.
Desde ya la bancada opositora de la Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli) decidió que votarán en contra de dicha legislación, ya que hay aspectos que lesionan la institucionalidad del orden, específicamente en la parte donde solicitan avales políticos para ingresar a la Academia y para ser policía voluntario.
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