Geraldina González C.
A lo largo de los nueve meses en que el cuerpo alberga al nuevo ser que día a día se va formando en tu interior, muchas dudas pueden surgir sobre el momento en que por fin podrás ver el tierno rostro de ese bebé que llenará de luz tus días.
¿Parto natural o cesárea? ¿Qué tipo de actividades puedes realizar durante el embarazo sin perjudicar el bienestar de tu bebé? Y una vez que haya nacido, ¿qué debes hacer?
Sí. Es normal que estas y otras preguntas invadan tu mente, pues el temor a que algo afecte a tu bebé hace que te replantees las acciones que ejecutarás en los meses previos al parto; incluso por el resto de los días en que tu hijo dependa de ti.
Por tal razón, no está de más que recibas clases prenatales. De acuerdo con Gabriela Narváez, instructora de parto de Ciao Mamma, mediante las clases prenatales se puede controlar la ansiedad y el estrés que genera el momento de culminación del embarazo.
Explica que las clases están basadas en la filosofía Lamaze, propuesta por el obstetra francés Fernand Lamaze, y que originalmente fue planteada únicamente como técnica de respiración para que la mujer se distrajera durante el proceso del parto y así se enfocara más en la respiración.
“Con el tiempo la técnica de Lamaze se transformó en una metodología y una filosofía. Se identificó que los dolores de parto se intensifican por el miedo a lo desconocido, lo cual genera tensión que alimenta el dolor, y uno no sale de ese círculo vicioso”, afirma Narváez.
Partiendo de eso, dice la instructora, llegaron a la conclusión que había que ir mucho más atrás para presentarle a la mujer todo lo que iba a suceder. De esa manera, ella no imaginaría nada y el temor disminuiría.
Además de preparar a la futura mamá para el momento del parto y sus primeros días con el bebé, Narváez incluye dentro las clases cómo dar lactancia materna, destacando su importancia en el desarrollo del bebé.
“La idea es preparar a la mujer para que ella pueda tomar sus propias decisiones, que sepa qué es lo que va a pasar, que se sienta cómoda y segura de todo el proceso, es un acompañamiento al proceso del parto”, asevera.
Sesiones
Las clases se dividen en cuatro puntos fundamentales: parto natural y por cesárea, ejercicios de relajación y manejo de la ansiedad y el dolor, cuidados del recién nacido y lactancia materna.
Narváez destaca la importancia de conocer el procedimiento del parto natural y el parto por cesárea, para que la mujer pueda tomar una decisión más acertada.
La sesión de cuidados del bebé incluye una parte práctica, en ella se explica, entre otras cosas, cómo cambiar pañales, cómo limpiar el cordón umbilical y también se realizan simulacros de baño en la bañera.
“Abarcamos todo el cuidado que conlleva un recién nacido. La idea es preparar a la mamá para que una vez que tenga al bebé sepa qué hacer. Se trata de empoderar a las familias a través de la información”, explica Narváez.
Mediante la sesión de ejercicios de respiración, relajación y manejo de la ansiedad y el dolor, la filosofía Lamaze apela a que la embarazada enfoque su pensamiento en la forma correcta de respiración para controlar el dolor.
De acuerdo con la instructora de parto, el manejo de la respiración es importante porque al oxigenar todas las partes del cuerpo también logran relajarse, ya que cuando inhalan por la nariz y exhalan por la boca liberan energías brindando relajación al cuerpo. La sesión de lactancia es una de las más extensas, porque se explica su importancia, los problemas que se pueden presentar y cómo solucionarlos.
“Existen problemas que tienen solución, pero si estás con la idea de que es demasiado fácil y a vos no te sale así, pensás que algo está mal con vos. Procuramos romper ese mito y preparar a la mujer para la parte de la lactancia”, destaca Narváez.
Beneficios
Según el doctor Juan José Lugo, ginecólogo y obstetra del Centro de Fertilidad de Nicaragua, las clases de preparación para el parto pueden brindar grandes beneficios a la embarazada.
Además de proporcionar mayor flexibilidad para el momento del parto gracias a los ejercicios, conocer el procedimiento del parto le brinda mayor seguridad ante lo que podría suceder.
Según el especialista, dentro de las clases se explican las tres fases del parto: primero, cuando las contracciones se presentan cada cinco o tres minutos; segundo, cuando la madre tiene que pujar para que salga el bebé, proceso que puede durar entre una y dos horas en mamás primerizas, y finalmente el período de expulsión.
“Llevar a una persona preparada, informada, educada, es cien veces mejor. Es muy recomendado, sobre todo en mamás primerizas”, enfatiza el doctor Lugo.
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