Elízabeth Romero
Uriel Pineda, abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), manifestó que la situación de hacinamiento existente en los penales provoca violación a los derechos de los privados de libertad. Pineda refirió que han remitido comunicación al Ministerio de Gobernación, sin obtener respuesta.
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Un grupo de mujeres, en su mayoría cónyuges de internos de la galería número 300 de la cárcel Modelo, en Tipitapa, denunciaron ayer una serie de abusos a los cuales son sometidas por funcionarios de ese penal, cuando ellas acuden a visitar a sus parientes privados de libertad.
“Por ejemplo, algo que es común, o no es común, se ha hecho común por tanto que lo cometen, es que a veces nos quitan la ropa y nos obligan a hacer sentadillas”, denunció Mixi Segura, esposa de uno de los detenidos, quien confió que en una ocasión a ella la obligaron a hacer 15 sentadillas, tal y como castigan a las privadas de libertad en La Esperanza.
“Nos llevan a un cuarto pequeño y allí nos dicen que nos quitemos la ropa, ya desnudas nos empiezan a pasar (por sus partes íntimas) ese aparato metálico”, denunció Segura en la Red de Mujeres Contra la Violencia.
Blanca Rosa Guillén, cónyuge de privado de libertad, denunció que en una de sus visitas, al pasar por el detector de metales, este sonó, “por lo que me metieron a un cuarto donde son las visitas conyugales, una muchacha me dijo que me bajara los pantalones (…), me volvió a meter la paleta debajo de las piernas”.
Guillén explicó que en esa ocasión hasta le mandaron a destapar la suela de las sandalias, pero nada encontraron.
Al final, la oficial le dijo en tono de burla: “Que lindo tenés tu pelo”.
Las familiares de los detenidos insisten en las condiciones inadecuadas en las que permanecen los internos de esa galería, quienes dicen que de persistir el estado, podrían irse a huelga de hambre.