Emiliano Chamorro y Eduardo Cruz
El presidente inconstitucional Daniel Ortega no se comprometió a dar respuestas a las grandes demandas que le plantearon los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), en el encuentro de este miércoles, especialmente en los temas referidos a la institucionalidad del país. Así lo reveló el obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, quien estuvo presente en la reunión.
Según el obispo Mata, en el encuentro Ortega habló hora y media, tiempo en el cual recordó su infancia y su niñez, así como su educación salesiana y la visión que tiene de la sociedad nicaragüense y el mundo.
Ortega reconoció que en el mundo hay una nueva cultura que es contraria a los valores inculcados por la Iglesia, de la que Ortega destacó —según Mata— ser baluarte en la promoción de los valores.
Sin embargo, en el tema institucional, Ortega no se comprometió en nada más que en ciertos temas puntuales, explicó Mata, quien agregó que cuando el mandatario escuchó los planteamientos, sobre un diálogo nacional y cambios en el sistema electoral, habló “entre dientes”.
“Eso para él es pérdida de tiempo y es producto del egoísmo y la ambición de las personas que estropean el proceso de la República”, comentó Mata sobre la reacción de Ortega respecto a que se realice un diálogo nacional.
“No quiero ser pesimista, pero la visión (de Ortega) de una democracia está en los cuernos de la Luna. Si partimos de esa concepción del ser humano que yo debo de imponerme sobre ella y que yo le impongo su educación y su libertad como súper hombre y qué debe elegir esa persona, esa visión es grave y lleva a otra concepción de Estado”, lamenta Mata, al analizar la posición de Ortega.
ORTEGA CON VISIÓN DE PARTIDO ÚNICO
Según Mata, para Ortega lo que sí vale en su proyecto político es la visión de poder de un solo partido.
“La visión de un único partido es el ideal para él y como también la visión de un Estado que ingrese aún en la parte íntima de la persona, y eso es bastante grave. Eso intuimos en la reunión ( ) Un Estado coercitivo que enrumbe a la persona a lo que tiene que hacer, o sea un Estado totalitario, en el fondo va por allí. Es la mentalidad que está detrás de todo esto”, reitera Mata.
“En su discurso de hora y media ¿qué nos estaba diciendo a todos nosotros?, pues yo soy ser pensante. Lo que ustedes proponen es contrario a lo que concibo, yo respeto lo de ustedes, pero yo ya tengo mi visión y voy a seguir. Hay que esperar los hechos, hay que ver el tiempo”, reflexionó Mata.
QUE HAYA MÁS BELIGERANCIA DE LOS PARTIDOS
El obispo de Estelí dijo que lo fundamental del documento que los obispos le entregaron a Ortega, especialmente lo que abordan los numerales 43 y 44, que son puntos torales para la institucionalidad del país, “van contra la visión de democracia que él concibe como partido único, y segundo, el aspecto de las elecciones, pues ciertamente eso no caminaría”, lamentó Mata.
Agregó que Ortega se encamina “a la anulación radical de los partidos políticos. Esa es mi conclusión en pocas palabras”.
A criterio de Mata, “las cosas serán iguales y para que madure esto se requiere que corra más agua bajo el puente, y segundo, que haya más beligerancia de estos benditos partidos políticos que son unos acomodados y que solo pasan mordiéndose entre ellos”.
“IDENTIFICARON TODOS LOS MALES QUE AQUEJAN AL PAÍS”
El vicario de la Familia, monseñor Silvio Fonseca, indicó que los obispos actuaron en fidelidad al pueblo de Nicaragua y con patriotismo, ya que expresaron el sentir de la población para que el país se rija por la democracia y que no sea propiedad de un partido ni de una familia.
“El documento (de los obispos) identifica todos los males que están aquejando al país”, dijo Fonseca.
Aparte de Mata, ninguno de los demás obispos de la Conferencia Episcopal quiso hablar sobre el encuentro con Ortega.
( Con colaboración de Gloria Picón, Leonor Álvarez, Ana Cruz y Noel Amílcar Gallegos).
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