Según el Banco Central de Nicaragua, de enero a abril de este año la inflación ha sido de 1.83 por ciento, menor a la del mismo período del año pasado que fue de 2.58 por ciento. Sin embargo, la población sufre en su precaria economía doméstica el feroz embate de un fuerte incremento del precio del frijol rojo, el cual ha llegado a los 20-23 córdobas la libra al consumidor final, siendo que el año pasado era de 8 córdobas la libra. Y para refrescar la memoria, a principios de 2007, cuando Daniel Ortega asumió el poder presidencial, el precio de los frijoles era de cinco córdobas la libra.
Quien se beneficia con este desmesurado incremento de precios de los frijoles no es el pequeño y mediano productor, sino el gran acaparador y revendedor a nivel nacional e internacional. O sea el gobierno de Daniel Ortega, a través de su empresa Alba Alimentos de Nicaragua que fue creada en julio del 2011 mediante un acuerdo con Venezuela firmado por el presidente de la Corporación Venezolana de Alimentos, Juan Carlos Jiménez y el titular de Alba Alimentos de Nicaragua, Francisco López. En aquella ocasión, el venezolano Jiménez expresó que “la empresa Gran-nacional Alba Alimentos garantiza la soberanía agroalimentaria y el desarrollo social e integral de nuestras naciones, respetando la soberanía territorial de los mismos, basado en los principios de solidaridad, cooperación, corresponsabilidad y ayuda mutua entre las naciones”.
Según datos publicados por el Centro de Trámites de Exportaciones de Nicaragua (Cetrex), de enero a mediados de mayo del presente año se habían solicitado exportaciones de frijol negro a Venezuela por un monto de 18 millones de dólares, equivalentes a 16 millones de toneladas métricas de dicho producto. A la misma fecha del año pasado, dichas solicitudes fueron solo de 3 millones de dólares, equivalentes a 2.6 millones de toneladas métricas. O sea que de un año a otro se ha exportado 6 veces más, en millones de dólares y 6.15 veces más en volumen. Este incremento en la producción y la exportación del frijol negro ha significado menos área sembrada de frijol rojo, por efecto de sustitución.
Ahora, Enabas, después de acopiar frijol rojo el año pasado al precio de 8 córdobas por libra, lo ha sacado al mercado hasta que el precio en el mercado superó los 20 córdobas al consumidor final, ofreciéndolo dicha empresa estatal a 16 córdobas por libra, o sea el doble del precio en que lo adquirió. Esto indica claramente que, primero, el Gobierno es el gran especulador al acopiar frijol rojo de consumo interno y venderlo al doble del precio que lo compró; y segundo, que a través de su empresa Alba Alimentos el gobierno de Daniel Ortega exporta frijol negro a Venezuela, en cantidades 6 veces superiores este año con respecto a 2013.
El argumento de que el aumento de precios del frijol rojo se debe solo a la especulación de comerciantes privados, se cae por sí solo. Lo que ha sucedido es que, por una parte, la producción de frijol rojo disminuyó por el cultivo para la exportación del “albanizado” frijol negro, y, por otro lado, el negocio del Alba y el compromiso político de Ortega con el Gobierno de Venezuela, ha sido antepuesto al interés primordial del pueblo nicaragüense.
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