CARACAS/AP
El presidente Nicolás Maduro exhortó ayer a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a mantener el diálogo con el Gobierno e ignorar las presiones que, según él, ejercen “sectores extremistas” que desde Estados Unidos estarían buscando terminar con las conversaciones y derrocarlo.
“Yo llamo a la sensatez, a la reflexión a estos sectores de la oposición”, dijo Maduro en declaraciones a la prensa tras una reunión con el presidente palestino Mahmud Abbas, en el palacio de gobierno. “No se dejen chantajear. Sería muy triste que ellos se levantaran (definitivamente de la mesa de diálogo)”, expresó.
A principios de la semana, la MUD —una coalición de partidos opositores al Gobierno— decidió congelar el proceso de diálogo con el ejecutivo, que comenzó el 10 de abril en rechazo por las recientes acciones de las autoridades contra una marcha de universitarios y el desmontaje de cuatro campamentos opositores, que derivó en la detención de cientos de jóvenes.
La suspensión no representa el fin del diálogo, pero sí constituye una acción de presión del bloque opositor, que ha sido duramente cuestionado por algunos de sus aliados que exigen acelerar la definición de acuerdos y que reclaman posturas más duras contra el gobierno de Maduro ante a la represión de las protestas callejeras.
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