Importancia de los inventarios
Muchos colegas contadores y otros profesionales de diversas disciplinas comentan importantes temas de actualidad enfocados a los impuestos, tributación, seguridad social y otras facetas de interés nacional tanto contables como administrativos.
Con la globalización vienen necesidades y retos muy variados. Debemos actualizarnos profesionalmente en todos los ramos que nos exija el mercado laboral para ser competitivos, sin obviar que también debemos retomar las bases de lo que hoy puede ser aparentemente sencillo por la tecnología como el control de inventarios por los numerosos programas contables, una simple suma de cantidades, etc. Pero muy pocos nos especializamos y comentamos acerca del control interno, valor e importancia de los inventarios, sean de productos terminados o materias primas.
Los inventarios han existido desde tiempos inmemorables. Pueblos bíblicos desde la antigüedad almacenaban grandes cantidades de alimentos para satisfacer las necesidades futuras de todo un pueblo en épocas de sequía. Pero esto nos deja claro que dicho activo debe ser administrado y custodiado celosamente para que mantenga su calidad y su razón de ser, es decir, satisfacer una demanda o cubrir una necesidad. El objetivo de los inventarios es proveer los productos terminados o materiales necesarios en el momento indicado, en cantidades correctas y costos razonables, ahí es donde entra la planificación de compras de acuerdo con el producto y temporada.
El inventario es quizá el activo de mayor valor en la empresa, sin embargo no todos conocen y valoran dicha importancia ni le dedican el tiempo y supervisión requerida. Dicho activo debe estar en manos de profesionales para lograr resultados óptimos en su trabajo, como un buen conteo, un registro confiable, hacer un informe de caducidad, obsolescencia y requerimiento de nuevo inventario, no deberíamos reducir gastos en capacitación del personal, basarse solo en la experiencia del encargado del almacén. Por lo general esta actitud solamente conlleva a incurrir en mayores pérdidas y gastos en la cuenta de inventarios. En mi opinión los directivos de toda empresa como, financieros, gerentes de venta, gerente general y otros, deben involucrarse en esta cuenta y dedicarle tiempo y recursos para su efectiva administración, no se trata solo de pedirle las existencias al “bodeguero” para llenar el requisito de compra pactado con el proveedor, los pedidos en mi concepto deben colegiarse tomando en cuenta algunas variables de interés como, estado actual de la mercadería, rotación pasada, época del año, tiempo de respuesta del proveedor, plazo de entrega, formas y plazos de pago y otros.
La base lógica de valoración del inventario son los costos de adquisición y debe incluir todos los desembolsos de efectivo en que incurrimos en su adquisición sean directos o indirectos.
Los inventarios son sujetos a control, más aun cuando por su naturaleza las bodegas están alejadas de nuestro control y supervisión.
Hay varias formas de controlarlos para evitar pérdidas significativas, por robo, merma y otras variables.
Eduardo Otoniel Urtecho Valverde. Contador.
La urgencia de aprender inglés
A menudo se afirma que el inglés es el único idioma auténticamente global. Dicha afirmación se basa en el hecho de que una cuarta parte de la población mundial habla inglés (una estimación ascendente). Además, más de cien países privilegian el inglés como lengua extranjera en sus programas de estudio. La tarea de aprender este idioma es cada vez más ineludible.
Ya desde algunos años se ha afirmado que el inglés es el medio a través del cual se expresa gran parte del conocimiento mundial, particularmente en áreas como la ciencia y la tecnología. De hecho, en muchos países, incluyendo aquellos en los cuales el inglés no tiene el estatus de lengua nativa, este es utilizado en la mayoría de los libros impresos, revistas, periódicos, informes públicos, radio, televisión, conferencias, discursos políticos, cine, arte, literatura, etc.
En la actualidad, muchas universidades a nivel mundial exigen a sus estudiantes un dominio alto del inglés para poder tener acceso a estudios de posgrado. Por ejemplo, cualquier universidad de habla inglesa exige un mínimo de 550 en el TOEFL Paper Based Test para poder cursar estudios de licenciatura o maestría. Similarmente, en Europa el inglés es obligatorio en 14 países y es el idioma más enseñado en casi todos los niveles educativos. De igual manera, ningún país africano utiliza sus lenguas vernáculas en la educación superior, optando en su lugar casi siempre por el inglés. Localmente, un aspirante a estudios de doctorado debe poseer un dominio básico en las habilidades de lectura y escritura en inglés.
En síntesis, el inglés se ha convertido en la herramienta lingüística por excelencia en la educación global. Es por ello que un sistema educativo monolingüe, específicamente no anglohablante, no puede tener acceso ni mucho menos participar en las discusiones científicas de punta. Aunque en nuestro país los centros de enseñanza del inglés han incrementado recientemente, el reto de aprenderlo sigue estando ahí.
Alber Francisco Sánchez Alvarado
Dialogar es señal de paz
En sí dialogar es buscar armonía y no conflictos, y no hacerlo es ser confrontativo. Por eso el pueblo apoya que la Conferencia Episcopal de Nicaragua dialogue con el Gobierno, claro está, no para venderse sino para buscar soluciones al conflicto. Además no creo que el gobierno de Daniel Ortega pretenda comprar sotanas.
En ocasión pasada, el Vicario de la Familia, monseñor Silvio Fonseca, dijo en entrevista que salió publicada el 14 de diciembre del 2013 en la sección Poderes de LA PRENSA, que la reforma parcial a la carta magna es un proyecto “de la familia Ortega Murillo”. Y se preguntaba: ” ¿Quién pidió reformas?”, respondiéndose a sí mismo: “Nadie”. Hay que comprender que la realidad orienta los cambios necesarios que se deben hacer cuando se está desde el poder.
¿Cuál es el interés de los gobernantes de nuestra Iglesia católica, en entrometerse en asuntos de Estado? ¿Fueron creados para ese efecto político? Considero que no, su misión es eminentemente evangélica, sagrada y no crear conflictos para conducir al desorden a la nación. Ellos deben dejar los asuntos de política a quienes les competen.
Por ejemplo, veamos la historia: Los gobernantes desde el gobierno de la UNO hasta la caída del liberalismo, con la llegada al poder de Ortega Saavedra, ¿le consultaron alguna vez al pueblo todas las reformas de ley que hicieron? Y el pueblo siguió andando hasta donde está ahora. No vean solo la cara de una moneda, ni sean como Pilato. Esa es la historia, no hay que evadirla.
También dijo en esa ocasión monseñor Silvio Fonseca: “El actuar de la oposición está en entredicho, porque no son capaces de dar sus vidas por el pueblo nicaragüense”. ¿Entonces qué es lo que quiere monseñor Fonseca? No es justo irnos a una guerra, porque los nicaragüenses ya estamos hastiados de guerra, al igual, algunos obispos de la Conferencia Episcopal que no quieren diálogo con el actual gobierno, que la Santa Sede del Vaticano se de cuenta de estos pormenores que hacen estos obispos.
Rememoren que el pueblo es pensante y que las tendencias políticas ideológicas están divididas y sería una catástrofe social, lo que pretenden estos obispos, entrometiéndose en asuntos de Estado. Deberían de predicar la paz y buscar una reconciliación desde los cánones sagrados y no estar emitiendo opiniones que en nada abonan a la paz y el desarrollo del país. Saben que Dios lo ve todo.
Por tanto, lo recomendable es sentarse a dialogar, Iglesia, Estado, sociedad, políticos de los diversos gremios, pueblo, y una representación de la Asamblea Nacional, pero nunca echarle leña al fuego. Abonemos a la paz y el progreso del país.
Bayardo Quinto Núñez
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