El uso más popular del pan rallado es como empanizador de carnes. Lo puede encontrar en los supermercados o la opción que más se recomienda es prepararlo en casa y guardarlo. Sin duda, el sabor del pan rallado casero es mucho más rico que el del pan rallado comprado.
En Recetin.com nos comparten unos trucos para que nos quede un pan rallado envidiable. Una vez lo tenga cortado en rodajas, métalo en el horno colocadito sobre una bandeja y hornee el pan a 220 grados hasta que se tueste.
Cuando esté bien tostado, retírelo del horno. Una vez que ya está tostadito, tiene tres opciones: rallarlo con una batidora hasta que quede perfecto. O rallarlo con un rallador.
También se puede meter en un procesador de alimentos junto con el ajo y perejil y rallarlo todo hasta que quede uniforme. De las tres formas quedará espectacular. Una vez que lo tenga rallado, para guardarlo y que no se le ponga malo, métalo en un tupper y póngalo en el congelador.
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