San José/ ACAN-EFE
El historiador y experto en Ciencias Políticas, Luis Guillermo Solís, de 56 años, inició ayer su camino como presidente de Costa Rica para el período 2014-2018.
En su primera orden como presidente, Solís hizo suscribir a sus ministros un compromiso ético sobre su comportamiento en la función pública y el uso de los recursos estatales, y firmó un decreto para declarar de interés público el mantenimiento de la red vial.
[/doap_box]
Hizo un llamado al diálogo en su primer discurso presidencial, pronunciado ante miles de personas y ochenta delegaciones internacionales en la ceremonia de transmisión de mando, en el Estadio Nacional, en San José. “Este será un Gobierno de puertas abiertas, de consulta y diálogo permanente con los actores de las sociedad que alzan su voz y tienden su mano”, expresó Solís.
Solís alcanzó la Presidencia en una segunda vuelta el 6 de abril, en la que consiguió la cifra inédita en unos comicios de 1.3 millones de votos, casi el 78 por ciento de los emitidos.
Sin embargo, gobernará con un Congreso dividido entre nueve partidos políticos, ninguno con mayoría contundente, lo que Solís ha interpretado como un mandato de la ciudadanía para negociar, buscar acuerdos y dialogar.
Solís manifestó que las instituciones del Estado, organizaciones gremiales, colectivos, poblaciones y movimientos de toda índole, deben contribuir a reducir la desigualdad y construir una economía que genere bienestar para todos.
Prometió “transparencia” por parte de su Gobierno, que será “una casa de cristal” para que los ciudadanos tengan la posibilidad de fiscalizar sus acciones. Aseguró que trabajará para reactivar el sector agropecuario, la obra pública y para sanear las finanzas del Estado, afectadas por la corrupción y por el déficit fiscal del 5.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
“La corrupción está carcomiendo la democracia y quebrando las finanzas públicas. El nuevo Gobierno la combatirá sin desmayo, porque cuando los ciudadanos pierden la confianza en las instituciones, la democracia se hunde, se pierde y fenece. Llegó la hora de acabar con la impunidad”, afirmó.
Anunció un combate a la evasión fiscal, la pobreza extrema y la desigualdad, y un apoyo decidido a la protección del medioambiente.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A