Alina Lorío L.
El asesinato de un niño de 8 años a manos de un adolescente, en Murra, municipio de Nueva Segovia, ha desatado preocupación y ha dado una campanada de alerta a las autoridades que prevén ejecutar un plan para tratar de frenar la violencia.
El sábado un adolescente de 15 años mató a un niño de 8 años e hirió a un hermanito de este, de 11 años. Todos vivían en Las Pozas de San Gregorio.
Para el alcalde de Murra, Carlos Arosman Barahona, el caso es complejo y “existe mucha conmoción en el municipio”. Han llamado a sacerdotes y pastores, maestros, líderes comunitarios “para emprender a lo inmediato la jornada de visita casa a casa en función de inculcar el tema de la tolerancia, la paz y concordia entre hermanos”.
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Los hermanos Leyner Antonio y Bayron Eliézer Velázquez Joyas, de 8 y 11 años respectivamente, nunca imaginaron la tragedia que ocurriría cuando iban hacia el pozo, adonde su mamá los había mandado.
Minutos antes jugaban con sus amiguitos, entre ellos el adolescente acusado por asesinato y tentativa de asesinato, quien siempre portó el machete. “Allá los espero en el pozo”, les dijo a los niños Velásquez y llegando le dijo a Bayron “así te quería agarrar”, tirando el primer filazo contra él y Leyner se metió en defensa de su hermano.
Bayron Velázquez, quien el martes hizo el reconocimiento del victimario, fue dado de alta ayer.
El comisionado mayor Edgard Sánchez, jefe de la Policía de Nueva Segovia, dijo que con el Ministerio de la Familia y la Comisaría de la Mujer han orientado el tratamiento psicológico tanto a la familia de las víctimas como del presunto victimario.
Alrededor de las causas que tuvo el adolescente para cometer el crimen, el jefe policial reconoció que aún no las tienen claras, pero el caso lo están trabajando “como una posible enemistad, que se fomenta sin la debida orientación de los padres”.
Recordó que a unas de las conclusiones a las que llegó hace dos años la Brigada de Médicos cubanos Todos con Voz, es que Nueva Segovia es un departamento con muchos casos de personas esquizofrénicas, que lo ubicaban como uno de los más violentos “y es importante darle seguimiento a eso”.
Juan Palacios, tío materno de las víctimas, recalcó que “los caminos de Dios obligan a la familia a dejar que todo lo resuelvan las autoridades terrenales, porque no queremos más matanzas, pero estamos claros que esa corrupción no es buena (la droga), es bueno que desaparezca, que las autoridades vean cómo”.
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