PANAMÁ/ AP/ AFP
La victoria de Juan Carlos Varela frenó en seco las ambiciones del partido oficialista de prolongarse cinco años más en el poder, pero el nuevo líder enfrentará una ruda oposición en el legislativo, donde tendrá la minoría de los escaños.
El triunfo de Varela también generó la interrogante sobre si hurgará en las denuncias de corrupción que resonaron a lo largo de la administración del actual presidente Ricardo Martinelli y lo llamará para que responda.
“Tiene una obligación moral para hacerlo, porque él, sobre todo, ha estado denunciando la corrupción”, planteó en una entrevista con AP el analista político Javier Ordinola, profesor de Derecho Electoral en la Universidad de las Américas, semiprivada.
El candidato ganador quizás no olvida que el mandatario saliente lo echó a un lado a medio gobierno, a pesar de que lo ayudó a alcanzar el poder en el 2009.
Varela rompió con el Gobierno en 2011, tras su destitución como canciller y denunciar actos de corrupción. “Varela tiene que impulsar una investigación objetiva sobre las sendas denuncias que se dieron de sobrecostos en las megaobras construidas por el Gobierno”, manifestó Ordinola.
Con el 94 por ciento de las mesas de votación escrutadas, Varela encabeza la votación con el 39 por ciento de los sufragios, frente al 32 por ciento del exministro de Vivienda, José Domingo Arias, quien era el candidato de Martinelli.
Por otra parte, una misión electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) mostró este lunes “especial preocupación” por la “injerencia” del Gobierno en las elecciones celebradas el domingo en Panamá. “Con especial preocupación la misión (de la OEA) ha constatado la visible injerencia del poder ejecutivo en la contienda, de múltiples formas”, según un comunicado leído en conferencia de prensa por la jefa de la misión, Lourdes Flores.
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