Noel Amílcar Gallegos
Mientras en la Sala del Juzgado de Distrito Especializado de Violencia de Masaya, el acusado de femicidio Gabriel Sandoval Rodríguez, de 26 años, escuchaba los elementos de prueba en su contra, afuera familiares y testigos de la víctima —Mariela de los Ángeles López Hondoy, de 28 años— esperaban angustiados el desarrollo del proceso.
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El juicio fue suspendido a petición de la fiscal Marina Urbina, porque faltaron parte de los 23 testigos previstos. El hombre fue sacado bajo un fuerte dispositivo policial, luego que los presentes lo intentaron linchar.
Doña Rosa Palacios Hondoy, madre de la víctima y quien fue la primera testigo, mencionó que nunca había visto a Gabriel y que al entrar a la sala sintió una gran impotencia al ver al supuesto asesino de su hija, porque es un dolor que aún lleva en su corazón.
“Espero en el Señor que haya justicia para este hombre porque ha dejado a cuatro niños sin madre, pido que se cumpla la ley porque a veces lo dejan (presos) por unos momentos, se olvidan del caso y luego salen libres”, rogó la señora, mientras era consolada por familiares.
Según investigaciones policiales, Mariela fue estrangulada el 30 de enero, con un cable para cargar celular. Fue en un predio montoso de la fortaleza El Coyotepe, de Masaya.
Días después el cadáver fue descubierto en avanzado estado de descomposición, iniciándose así las investigaciones y posterior captura de Sandoval, como el principal sospechoso de dar muerte a su expareja.
Sandoval fue llevado a las celdas preventivas de la delegación policial de Masaya.
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