Eduardo Cruz
La decisión de la Sala se dejó guiar por la ponencia del magistrado Mauricio González, quien sostuvo que el Pacto de Bogotá es constitucional siempre y cuando la decisión de la CIJ no comprenda la variación del territorio colombiano.
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La Sala Plena de la Corte Constitucional de Colombia dejó vigente el llamado Pacto de Bogotá, en el cual ese país se somete a las decisiones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pero aún así el gobierno de Juan Manuel Santos seguirá sin cumplir el fallo de noviembre de 2012, que favorece a Nicaragua con 75,000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe, que estaban bajo dominio colombiano.
Según el diario colombiano El Espectador, la Corte Constitucional dejó vigente el Pacto de Bogotá, “pero entendiendo que la única forma de modificación de las fronteras colombianas es a través de un tratado que sea aprobado previamente por el Congreso y la Corte Constitucional, y ratificado por el presidente”.
La decisión del tribunal colombiano obliga a que primero se produzca un tratado entre Nicaragua y Colombia, para que luego los colombianos acaten el fallo de la CIJ del 19 de noviembre del 2012.
La Corte Constitucional colombiana resolvió así la demanda que presentó el presidente Santos en contra del Pacto de Bogotá, pues lo considera inconstitucional porque el fallo de la CIJ obliga a modificar las fronteras del país, lo cual sería ir en contra de la Constitución colombiana.
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