Rezaye Álvarez M.
Desde el mediodía del 30 de abril hasta las 7:00 p.m. de ayer, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) registró 50 sismos generados en su mayoría por fallamiento local.
Según informó a mediodía de ayer la vocera del Gobierno, Rosario Murillo, “hemos tenido horas agitadas en términos de los eventos sísmicos”.
Partiendo del 10 de abril, día que ocurrió el terremoto de 6.2 grados en la escala Richter entre Mateare y Nagarote, se han producido hasta mediodía de ayer 661 réplicas, derivadas del primer evento telúrico.
El pasado 25 de abril, Murillo en una comunicación vespertina leyó el segundo informe preliminar elaborado por la comisión de científicos, y aseguró que “la valoración de este equipo se inclina por una paulatina reducción de actividad que se daría en un lapso de 15 días”.
Esto fue confirmado por el científico Wilfried Strauch, quien dijo que hasta ahora no han detectado ningún comportamiento en la cadena volcánica que pueda provocar alarma.
Según un estudio del Ineter, el volcán Momotombo es el segundo más amenazante de Nicaragua, con un nivel de peligrosidad 11, en una escala de 12, que evalúa la capacidad de hacer daño a un lugar por un periodo determinado.
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Sin embargo, lo que se ha producido es un nuevo repunte en cuanto a la intensidad y cantidad de sismos, según las cifras dadas por la misma Murillo.
En lo dicho por Murillo ayer, la explicación es que “cuando hay réplicas más fuertes la sismicidad se incrementa”.
Según el científico Wilfried Strauch, quien también es miembro de la comisión de expertos del Ineter, “puede ocurrir una variación del número de sismos, pero no es nada extraordinario”.
Esto fue similar a la explicación de Murillo, quien aseguró que “como hemos estado informando, después de un sismo fuerte el número de réplicas normalmente tiende a incrementarse en la zona perturbada sísmicamente, como resultado del proceso de reacomodamiento de la falla geológica. Por lo tanto, esto es un proceso cíclico normal que tomará días y hasta meses para alcanzar estabilidad”.
DETALLE DE LA ACTIVIDAD
En su intervención, Murillo dijo que desde el mediodía del 30 de abril hasta el mediodía de ayer se habían producido 48 sismos.
De esos 48 sismos, 42 fueron por fallamiento local, cuatro fueron en la zona de subducción entre las placas Coco y Caribe en las costas del Pacífico, y dos en la región centroamericana.
Solo en el volcán Momotombo se han reportado 32 sismos, desde el mediodía del 30 de abril hasta mediodía de ayer; estos se han producido tanto en tierra firme como en el lago Xolotlán.
Seis se registraron cerca de la laguna de Apoyeque, también en tierra firme, mientras que tres se produjeron cerca de Mateare, pero en el Xolotlán.
El sismo que completa los 42 registrados por fallamiento local, hasta mediodía de ayer, es el que se produjo cerca del volcán Concepción a las 8:59 p.m., del 1 de mayo, en la Isla de Ometepe con una intensidad de 2.5 en la escala Richter y a una profundidad de 7.5 kilómetros.
Los últimos dos sismos, que completan los 50 registrados, se produjeron después de la hora en que Murillo dio a conocer su informe ayer.
Uno de los dos sismos también se produjo cerca del volcán Momotombo y el otro, el monitoreo del Ineter lo registra como “Nicaragua” y tuvo una intensidad de 1.5 grados en la escala Richter y se produjo a las 1:37 p.m.
Pese a desconocer los datos oficiales actualizados por estar en trabajos de campo, Strauch aseguró que este repunte en la actividad sísmica no es un indicador de que se pueda producir un sismo de mayor magnitud, semejante al del 10 de abril, en días posteriores.
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