Génesis Hernández Núñez
La reacción de don Pablo Muñoz cuando preguntó por el precio de la libra de frijoles en el mercado Mayoreo fue de sorpresa: la de frijoles rojos costaba veinte córdobas y la de frijoles negros, diez córdobas.
“Están carísimos, como en una semana subieron bastante, voy a tener que comprar de los negros, de los peores, ¿qué vamos a hacer? no hay billetes, todo sube y el salario está estancado, pero uno no va a estar con hambre, así que hay que llevar de los más baratos. Yo generalmente compro diez libras y ahorita voy a llevar cinco para probar, porque mis hijos no saben comer ese frijol negro, solo del rojo, pero ni modo, no hay para comprar de ese”, dijo con tono preocupado.
RUMORES POR ALTO PRECIO
En el mercado Roberto Huembes, la situación era la misma. Cuando doña Mayra Díaz fue a comprar se enteró que la libra de frijol costaba veinte córdobas.
“El mes pasado estaba a 15 la libra y ahora está a veinte, demasiado subió y eso nos afecta, porque el salario no sube y los precios van más altos. Yo antes compraba nueve libras y ahora llevo siete, dos libras menos que el mes pasado y es para un mes, porque nos pagan mensual y tenemos que comprar mensual, con esto no ajusta, pero como dicen, tenemos que hacer de tripas corazones. Lo que hacemos es que en lugar del frijol, compramos papas o tallarines, porque son los más económicos”, se quejó.
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Por su parte, Lisbeth Altamirano, comerciante de este mercado, dijo que “el quintal de frijoles está a 1,900 córdobas, la libra la damos a veinte, solo le estamos ganando un córdoba por libra. Ahorita la gente compra menos, pero esperamos que baje de precio. Lo que los clientes murmuran es que está caro por lo que está pasando, que los sismos, que la tierra está aguada, que no hay siembra y también dicen que lo están mandando a Venezuela y nos están dejando sin nada”, especuló.
Los comerciantes también especulan sobre si el precio seguirá aumentando. Según Sonia Calero, comerciante del mercado Oriental, “el frijol estaba barato y ha venido subiendo. Yo lo daba a 18, pero creo que se va a dar a veinte porque el que está más barato es el frijol negro. La gente que compraba dos libras ahora lleva una, porque además está escaso. Una señora a mí me dijo que ya el lunes va a valer dos mil el quintal”.
Don Omar García también compraba frijoles en este mercado y contó que “primero lo comprábamos a diez, después a 15 y ahora a veinte, y el salario va para abajo, en cuestión de dos meses ha variado demasiado y según dicen con (el fenómeno) El Niño viene más alto, va a llegar hasta treinta, cuarenta pesos una libra de frijoles, entonces va a ser más barato comerse una libra de pollo. Ahorita llevo dos libritas, antes compraba hasta 15, pero ahora me sale mejor ir comprando de dos en dos”.
“SITUACIONES DE MERCADO”
Al iniciar esta semana, el presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos, dijo que el incremento que registra el precio del frijol rojo no es producto de la escasez, sino de “situaciones de mercado” provocadas por los intermediarios.
Según Fiallos, solo en el subciclo de apante, que está por concluir, se produjeron unos setecientos mil quintales de frijol rojo, pero los intermediarios y hasta algunos productores están vendiendo “poco a poco”, en espera de precios más altos. “Pero en el mercado Guanuca, en Matagalpa, que utilizamos como termómetro, no pasa de 1,400 córdobas el quintal”, aseguró.
Sin embargo, en Managua la libra ya alcanzó los veinte córdobas, mientras que la de negro se ofrece en diez córdobas. “Aunque parezca barbaridad, deberíamos consumirlo”, aconsejó el dirigente, quien teme que en el próximo ciclo agrícola los precios altos estimulen una sobreproducción de frijol rojo que provoque una nueva caída del precio.
Según pronósticos de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA por sus siglas en Inglés), están dadas las condiciones propias del fenómeno de El Niño, que “podrían presentarse a mediados de este año, sobre todo en el litoral Pacífico, donde se anticipan lluvias irregulares y por debajo de lo normal y una temporada seca más intensa hacia finales del año e inicios del 2015”.
millones de dólares en pérdidas provocó El Niño en Centroamérica entre 1997 y 1998, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
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