Luis Adolfo Medal Mendieta

Lo escrito, escrito está

Ante el anunciado diálogo entre la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y el Gobierno es un derecho ciudadano emitir opinión, ya que los temas posibles a abordar son del interés de toda la nación.

Lo primero que hay que preguntarse es sobre las finalidades del supuesto diálogo y si el mismo logrará cambiar en algo la situación existente en Nicaragua. Ya que en las propias palabras de la CEN, escritas en su mensaje sobre las Reformas Constitucionales, el régimen actual pretende “la perpetuación de un poder absoluto a largo plazo ejercido por una persona o partido de forma dinástica”.

Con todo el respeto que se merecen los señores obispos, como ciudadanos y como cristianos tenemos derecho de preguntarles qué esperan de un diálogo con un Gobierno que ellos mismos han calificado de autocrático y abusivo, que ha manipulado la ley y las instituciones y ha destruido los principios fundamentales del Estado de Derecho. Esas fueron sus palabras, en el mencionado mensaje del 22 de noviembre del 2013. Y es que dicho mensaje constituye una caracterización completa del régimen actual, y debería ser releído y comentado en las parroquias. Y no solo caracteriza al régimen, sino que advirtió que las reformas pretenden “un cambio sustancial e integral en el sistema político de Nicaragua”, es decir el paso a un régimen fascista, corporativista, que igual que en la Italia de Benito Mussolini, pretende someternos a todos al Estado, al partido único, a la voluntad iluminada del gran líder y su familia, por los siglos de los siglos.

Y en su mensaje, los señores obispos plantean meridianamente la solución de la crisis integral que vive Nicaragua, al citar su otro mensaje del 26 de septiembre del 2012, en el que dijeron: “La situación que vive el país exige urgentemente replantear el funcionamiento integral del sistema político, pues el poder se sigue concibiendo como patrimonio personal y no como delegación de la voluntad popular”. Y definen también el medio principal y civilizado para salir de la crisis y evitar un nuevo ciclo de violencia, al definir lo que debe ser la Constitución de Nicaragua, y no la actual “Constitución” hecha a voluntad y medida de intereses dinásticos y fascistas. Escribieron los señores obispos: “Una auténtica Constitución debería estar refrendada por la participación del pueblo, a través de un vasto proceso de consultas, sin exclusión de nadie… deben incluirse solamente los símbolos, sentimientos, instituciones y afirmaciones ideológicas, libre y firmemente compartidos por todos en la sociedad”. Lo que están dando a entender los obispos es que la Constitución actual no es auténtica ni es compartida por toda la sociedad, e implícitamente están sugiriendo una nueva y auténtica Constitución.

Un auténtico diálogo nacional que replantee el funcionamiento integral del sistema político como pidieron los obispos, la convocatoria a una asamblea constituyente y a elecciones generales con un nuevo instituto electoral, deberían ser los principales objetivos y finalidades del diálogo entre el CEN y el Gobierno. De no ser así, lo único que harían los señores obispos es darle un muy débil maquillaje de legitimidad al régimen que ellos mismos caracterizaron como autocrático e ilegítimo en su mensaje sobre las reformas constituciones. O peor aún si hacen un Concordato con el régimen. No sería la primera vez en la historia que las jerarquías religiosas prefieren acomodarse con regímenes dictatoriales. Y aunque en Nicaragua hay precedentes recientes de dignatarios religiosos convertidos al mal llamado “cristianismo socialista del siglo XXI”, estamos seguros que la Conferencia Episcopal de Nicaragua será coherente con lo que ha escrito. Y lo escrito, escrito está. El autor es Ingeniero e Historiador.

COMENTARIOS

  1. Senor, liberanos del Mal: DOS
    Hace 12 años

    Lamentablemente el dictador y su banda han ensuciado de tal manera con sus manos, todo, todo lo bueno, que pudo haber habido en el pais, antes de su llegada al poder. El que quiere riquezas y poder materiales en la tierra, de que le sirve ? Cuando pierde su alma en el cielo. Estos estan destinados al fuego eterno. Y los Obispos, no pueden deternerlo. Liberanos!

  2. No a ese dialogo
    Hace 12 años

    No nos confundamos de ese dialogo solo saldrán mas desgracias para los nicaragüenses, la iglesia católica solo acarrea agua para su molino, e inteligentemente se les va arriba a los partidos políticos a la llamada oposición, los nicaragüenses debemos oponernos y descalificar ese dialogo.

  3. Obs!
    Hace 12 años

    Hay que ser ingenuos para creer que la conferencia episcopal va a lograr un dialogo, todos sabemos que será un monólogo. La CEN sólo cayó en la trampa de seguirle el jueguito al dictador.

  4. opinión pública No. 1
    Hace 12 años

    Muy buen artículo, pero en Nicaragua no resplandece la verdad y el único del CEN que criticó los renombramientos de tanta persona desventurada y sometida por amor a los denarios, ha sido neutralizado en nombre de un «consenso» sospechoso que va en contra de lo que ya está escrito y muy bien escrito por el CEN, pero que puede desaparecer como desapareció la víbora del cuento anterior. ¡Dios salve a Nicaragua!

  5. harto
    Hace 12 años

    Los obispos sacando la cara por sus entenados. (la oposicion)

  6. Nicanor
    Hace 12 años

    No hay nada más dañino que el prejuicio. Antes que todo, el diálogo es más necesario hoy que nunca. Es un alarde de soberbia e irrespeto a los abispos indicarles qué es lo que se tiene que hacer. Ellos sabrán cómo manejarlo. Si las cosas andan enredadas, y, sí que lo andan, más urgente es desenredar el obillo. Repito, no se le hace ningún favor a la iglesia remojarle que en el pasado se han acomodado con dictaduras. Acaso Ud se cree impoluto?.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí