[/doap_box][doap_box title=»Disminuyen incautaciones» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Sin embargo, explicó Granera que esto obedece a que la institución ha cambiado de estrategia en el combate a estas organizaciones criminales, que inició con la desarticulación de las estructuras de apoyo logístico.Esto ha obligado a los grupos narcos a transitar con la droga por las profundidades del mar, o sea, por aguas internacionales o por aire, afirmó la funcionaria de facto. Esto, a criterio de Granera, es bueno porque no contamina los poblados, por donde trasladan la droga.
Esto fue expuesto por Granera durante el quinto curso de lucha contra el tráfico de drogas, en el que participaron 103 oficiales de las Policías de Centroamérica, Cuba, Ecuador y República Dominicana.
[/doap_box]
Elízabeth Romero
El problema de la droga no tiene fronteras y persiste como una seria amenaza para la seguridad pública, estabilidad y desarrollo de la humanidad, advirtió la jefa de facto de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera.
Al clausurar el quinto curso de lucha contra el tráfico de drogas, Granera apuntó que son las familias las que asumen “las consecuencias nefastas” del cultivo, tránsito y venta de drogas ilícitas.
Granera, presidenta de la Asociación de jefes policiales de región, dijo que es necesario sumar todos los esfuerzos posibles en el combate a este flagelo.
En Centroamérica y México mueren cada día de forma violenta 117 personas, o sea, cinco personas cada hora.
Estas cifras son particularmente en el llamado Triángulo Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala); Honduras aparece como el más violento del mundo, con una tasa de ochenta homicidios por cada cien mil habitantes.
Hay estimaciones que indican que un cincuenta por ciento de esas muertes están vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado.
Granera hizo referencia al informe de seguridad ciudadana de la Organización de Estados Americanos (OEA), publicado en 2012, que indica que la violencia letal por armas de fuego en la región es del 78 por ciento.
Este porcentaje está muy por encima del promedio mundial, que es del 42 por ciento, sostuvo la funcionaria policial.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A