Comenzó la búsqueda con tecnología del siglo XXI del último lugar de reposo de Miguel de Cervantes, el autor de El Quijote, en una pequeña Iglesia en el corazón de Madrid. Y “está probado y documentado que Cervantes fue enterrado aquí y que sus restos jamás salieron de este lugar”, dijo a la prensa Fernando de Pardo, el historiador encargado de la búsqueda.
“Él nos ha dado mucho. Vamos a intentar por lo menos ese poco de poner su nombre encima de una lápida para diferenciarlo de esa tumba anónima”, añadió.
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La operación dio inicio con el uso de georradar, que explora los probables lugares de enterramiento de personas, en una iglesia donde no solo fue sepultado Cervantes, sino también al menos una quincena de personas.
Los técnicos empezaron por repasar con el radar el suelo de parqué cercano al altar, lo que ha permitido develar las primeras imágenes de lo que hay en el subsuelo de la iglesia de Las Trinitarias, un edificio de ladrillo rojo en el centro de Madrid.
Cervantes, el gran escritor del Siglo de Oro español, murió en la pobreza el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día siguiente en esta iglesia, adyacente a un convento, que, desde entonces, ha sufrido varias remodelaciones.
¿SE HAN PERDIDO LOS RESTOS?
Cerca de cuatrocientos años después de su muerte, el lugar exacto de su enterramiento, sigue, sin embargo, siendo un misterio. “De aquí no se movería (el cuerpo). La duda es saber si los restos se han perdido o dónde están localizados”, explicó el sacerdote Jorge López Teulón.
Así, con el fin de encontrar los posibles lugares de enterramiento, los científicos peinarán 220 metros cuadrados, que cubren el suelo de la iglesia y dos salas adyacentes, durante la primera fase de la búsqueda, que debería durar tres días.
Los resultados serán después analizados entre dos y tres semanas antes de que sus conclusiones sean presentadas al ayuntamiento de Madrid, al que, si los resultados son concluyentes, se pedirá permiso para iniciar la segunda fase, que sería la excavación arqueológica propiamente dicha para llegar al lugar que se identifique como probable tumba de Cervantes.
Posteriormente, la tercera y última fase será el análisis de los eventuales restos que se encuentren para confirmar que se trata de Cervantes.
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