Las fuerzas de seguridad iraquíes comenzaron a votar dos días antes de las primeras elecciones legislativas, tras la partida en 2011 de las tropas estadounidenses del país, donde este lunes murieron al menos 57 personas en ataques contra colegios electorales.
El primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, candidato a un tercer mandato, es el favorito a pesar de las múltiples críticas y la cólera del pueblo, provocada por un elevado desempleo endémico.
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