El Parlamento turco adoptó el jueves por la noche un controvertido proyecto de ley, a propuesta del gobierno islamista conservador, que amplía considerablemente los poderes de los servicios secretos (MIT), informaron los medios de comunicación turcos.
La mayoría absoluta del Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP), del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, confiere a los servicios secretos mayores derechos en la recogida de información e introduce penas de prisión, en especial para los periodistas, por la divulgación de documentos confidenciales relativos a la "seguridad militar".
El AKP y el primer ministro presentaron este proyecto para su aprobación con el objetivo de poner fin a las escuchas ilegales, que en los últimos meses han afectado al partido gobernante en Turquía desde 2002, inmerso en varios escándalos de corrupción.
La nueva legislación habilita a los servicios secretos a escuchar las líneas telefónicas y a recoger informaciones relacionadas con "terrorismo, crímenes internacionales y espionaje exterior".