Sismos y consejos de protección

Existe siempre un ancestral temor de este tipo de fenómeno natural, el cual es parte integral de nuestra condición existencial en este territorio inserto en el medio del Cinturón de Fuego del Pacífico, llamado así por su faja de numerosos volcanes.

Carlos R. Flores (*)

Existe siempre un ancestral temor de este tipo de fenómeno natural, el cual es parte integral de nuestra condición existencial en este territorio inserto en el medio del Cinturón de Fuego del Pacífico, llamado así por su faja de numerosos volcanes.

En este momento que numerosas personas huyen y buscan protección ante un eventual sismo destructor, es importante plantearse algunas verdades probadas por los expertos internacionales sobre el tema, para que el pánico no tenga prioridad sobre el sentido común y no nos bloquee pensar con claridad.

Hay dos verdades universales en este respecto: 1. Que nadie, pero nadie, ha podido todavía predecir un terremoto con exactitud. San Francisco todavía está esperando “el grande” desde el devastador sismo de 1906.

2. Que aunque provoquen pánico las reiteradas sacudidas; si se mantienen es señal de liberación de energía, lo cual disminuirá la acumulación de esta haciendo que la probabilidad de un sismo devastador sea menor, aunque no improbable.

Plantéese que estos fenómenos son inevitables, lo único que hace usted con alarmarse es estresarse y proyectar un mensaje de intranquilidad y zozobra a sus hijos. Vea esto con naturalidad, ya que solamente puede usted asumir una actitud y esta debe ser de calma y control. Si usted cae presa del pánico provocará que sus energías se agoten y se provoque un bloqueo mental.

Según Doug Copp, jefe del Equipo de Rescate Norteamericano Internacional (ARTI), estos son algunos consejos útiles:

1. Prepárese razonablemente. Mantenga reservas de agua suficientes y aliste algunos alimentos enlatados como una reserva estratégica. No deje de tener a su lado un radio de baterías y dos linternas con pilas de repuesto.

2. Tenga un plan predefinido con su familia o con su personal. Ensáyelo varias veces, la clave de los resultados está en que todos sigan el plan. Maneje un lugar de reunión que todos lo conozcan y sepan perfectamente su vía de acceso.

3. Si usted está en un edificio de más de una planta, lo peor que puede usted hacer es tratar de usar las escaleras.

4. Según Copp, cuando una estructura colapsa el techo cae sobre los muebles y objetos comprimiéndolos, pero siempre se forman dos espacios al lado de ellos; este es el llamado “Triángulo de Vida”, el sitio en donde puede guarecerse un ser humano en posición fetal. El principio lógico detrás de esto es que entre más pesado y fuerte el objeto que sufre un impacto directo, menos se va a compactar, por lo cual hay que buscar esos lugares al lado de este, y no directamente debajo de esos objetos pesados. Esta recomendación contradice lo que con facilismo e ingenuidad se ha divulgado tradicionalmente, que usted debe posicionarse directamente debajo de un objeto pesado, lo cual se ha comprobado con estudios de fatalidades, que es más bien contraproducente.

5. Prosigue Copp que si usted está en su cama y un terremoto ocurre, sin que pueda usted tener salida a un sitio despejado, usted puede rodar y posicionarse al lado de esta, donde tendrá la protección de este triángulo.

6. Las construcciones de madera son las más seguras, debido a que se mueven flexiblemente.

Puede ver y bajar el informe completo de Doug Copp directamente de nuestro blog: noalosaccidentes.wordpress.com

(*) Consultor en Seguridad Industrial.

[email protected]

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