“Somos una ciudad demasiado vulnerable. Hemos sido constructores y arquitectos de nuestros propios peligros”, declaró este domingo al Canal 24 Horas el alcalde de Valparaíso, Jorge Castro, quien se declaró “impotente” ante la emergencia que desde el sábado ha calcinado cinco cerros poblados de la ciudad.
VALPARAÍSO/ EFE
Las autoridades chilenas ordenaron ayer el desalojo de las viviendas del cerro Ramaditas, en la parte alta de Valparaíso, donde se ha reactivado el incendio que ha arrasado 800 hectáreas, provocado 12 muertos y destruido 1,200 casas, además de 10,000 evacuados.
Los 1,500 bomberos y brigadistas que integran los equipos de emergencia luchaban contra reloj para dominar los nuevos focos de incendio que se han avivado con el viento y mantener el resto bajo control, antes de que cayera la noche y dejara de operar la veintena de aeronaves que combaten las llamas, entre helicópteros e hidroaviones.
“Hay algunos lugares donde ha rebrotado y se está trabajando”, declaró la presidenta Michelle Bachelet, durante un recorrido ayer por algunos de los cerros afectados, en tanto que la Armada atribuyó la situación al viento y las adversas condiciones meteorológicas.
El Centro Meteorológico de la Gobernación Marítima de Valparaíso, ciudad portuaria situada a 120 kilómetros al oeste de Santiago, indicó que la previsión es que el viento, que actualmente alcanza los 18 kilómetros por hora, vaya amainando, especialmente a partir de la medianoche.
El combate al fuego se concentra en el cerro Ramaditas, una zona boscosa muy próxima a un sector habitado, donde se abrió un frente de fuego de 4.2 kilómetros en cuya extinción trabajan siete brigadas.

El director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Aaron Cavieres, dijo que este es el peor incendio de la historia de Chile en el que se han visto afectados núcleos de población.
Durante el día de ayer se abrieron dos nuevos frentes, uno que quedó controlado por la mañana y otro, en el cerro Ramaditas, donde se han concentrado tanto los equipos terrestres, apoyados por militares y personal de la Oficina Nacional de Emergencia, como los aviones y helicópteros.
El responsable de la Conaf pidió a la población que estos días no encienda fuego bajo ningún concepto, porque además de la catástrofe de Valparaíso los brigadistas están combatiendo otros dos incendios en la zona, uno en San Antonio y otro en Pichilemu “que obligan a desviar recursos y también hay que atender”.
La empresa de agua potable Esval anunció este domingo un corte en el suministro en Valparaíso y la vecina ciudad de Viña del Mar, con objeto de atender la demanda provocada por los incendios.
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