El fenómeno es poco comprendido y no tan común, pero en la actualidad se ven a más hombres a cargo de sus hijos, ya sea después de un divorcio, al quedar viudos, que su pareja abandone el hogar o incluso por decisión propia.
En Estados Unidos, por ejemplo, de acuerdo con la agencia de noticias EFE, en el 2005 se censaron a 2.1 millones de hombres como padres solteros. El crecimiento de estas familias, llamadas “monoparentales” con hombres al frente, también se ha expandido en España en un 25 por ciento desde el 2005, y a un ritmo superior al de las madres sin pareja.
Este crecimiento revela por un lado, que la mentalidad de los varones ha cambiado a la hora de vivir su paternidad. Una de las causas que ha incidido en ese cambio de mentalidad en los varones respecto a la paternidad ha sido la “redistribución en los roles familiares”, según Manuela Avilés Hernández, profesora del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Murcia, España.
Esto quiere decir que los hombres y las mujeres, sobre todo de las generaciones más jóvenes, comparten sus responsabilidades progenitoras, dando lugar a “familias simétricas”, donde ambos, pueden tomar el rol del otro en cualquier momento.
Pero aún así, ellos como padres conforman una minoría en la sociedad, y por lo tanto deben enfrentar muchas dificultades. Algunas de estas se derivan de lo complejo que es criar a un hijo, pero se suma el hecho de no compartir con nadie esta labor y además de enfrentarse a los estigmas de la sociedad, que muchas veces no creen capaz a un hombre para realizar esta tarea.
En este sentido, ya sea que por circunstancias de la vida o por decisión personal, los padres solteros deben esforzarse el doble, estar pendiente de sus hijos, tener cuidado con sus futuras relaciones y sobre todo, ser un buen ejemplo para sus pequeños.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B



