A tempranas horas de ayer 1,650 policías desalojaron a cinco mil personas de una nueva favela en el edificio de la empresa telefónica OI, a pocos kilómetros del Estadio Maracaná.
Botellas y piedras de los más rebeldes contra balas de goma y gases de la Policía dejaron varios heridos. “¡Esto es lo que pasa en el país de la Copa!”, decían en alusión al Mundial de futbol. Los vecinos prendieron fuego en el interior del recinto.
En una favela cercana incendiaron un carro de la Policía, buses y camiones y hubo saqueos en supermercados y bancos.
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