Leonor Álvarez
“Es decir que se dejó abierta la posibilidad de que se instale incluso un ejército mercenario en el país”, dijo Téllez, en alusión a que se les ocurra contratar la vigilancia extranjera.
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En relaciones internacionales nada es gratis. Con esta premisa el exdiputado José Pallais Arana anticipa que Rusia seguirá pidiendo “expresiones de apoyo y compromiso” a Nicaragua, que hagan provechoso el alineamiento con la política rusa “y más temprano que tarde esto chocará con los intereses de Estados Unidos (EE. UU.)”.
El presidente inconstitucional Daniel Ortega confirmó el viernes 4 de abril la cooperación rusa en materia militar a Nicaragua.
Pallais afirma que “en el Congreso de Estados Unidos ya se ha empezado a valorar como un riesgo la posibilidad de instalar bases militares rusas en el país”, aunque Nicaragua lo niega. Lo que sí es un hecho para Pallais es la disposición del gobierno de Ortega de facilitar aeropuertos y puertos, donde se instalen aviones y embarcaciones de naturaleza militar rusa.
El exembajador de Nicaragua ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Julio Icaza Gallard, afirma que Ortega quiere convertir a “todo el país en una base de operaciones rusas”.
Icaza explica que el gobierno orteguista le ofrece a los rusos la facultad de recibir abastecimiento en cualquier puerto y pueden operar los sistemas de control satelital rusos desde cualquier parte del territorio nacional. “Entonces eso equivale a convertir a toda Nicaragua en una base de los rusos, eso es lo más grave”, dijo Icaza.
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