Tomado de Radio Caracol
Luis Guillermo Solís, presidente electo de Costa Rica, quien acabó con la tradición bipartidista del país centroamericano que había durado más de tres décadas, considera a Nicaragua como el vecino incómodo con el cual Costa Rica y Colombia deben tener cuidado, según dijo en una entrevista a Caracol Radio.
En la entrevista habló de su origen académico, su escasa experiencia en política, los temas polémicos como el aborto, la legalización de las drogas, el matrimonio homosexual y las relaciones con Colombia.
«CANSANCIO MUY GRANDE CON EL CONTINUISMO»
Sin embargo, su triunfo electoral lo atribuye a que “hay un cansancio muy grande con el continuismo, hay un eje que va del continuismo al cambio, pues aspiraba a gobernar por tercera vez consecutiva el gobierno de Laura Chinchilla, que es percibido como muy malo y muy corrupto. Esta realidad se le pega al candidato oficialista, Johnny Araya, que no puede separarse aunque quiso hacerlo y debió asumir los costos políticos que esto conllevó”.
Según Solís, con su triunfo electoral llega al poder “un ciudadano que pondrá como primera prioridad el cuidado de la infraestructura vial que necesita tener resultados rápidos y que den sensación de eficiencia. Hemos estado acostumbrados a un gobierno que no lo hace, tenemos recursos que no se utilizan, y también habrá mucha más apertura. Mi obligación es estar al servicio de la gente pero esto no es populismo, no voy a inclinarme por soluciones mágicas ni voy a ofrecer salidas rápidas a los problemas”.
¿Cómo manejará las relaciones bilaterales con Colombia?
La relación con Colombia la considero fraterna, somos países hermanos, compartíamos una frontera en el Caribe y quisiera potenciar otros vínculos diferentes a los de la seguridad. Estoy seguro de que da para mucho más, los temas de cooperación no veo porqué no desarrollarlos. Hay que tener cuidado con un vecino incómodo que tenemos ambos, pues no conviene que se desdibujen las diferencias entre unos y otros en un espíritu que puede ser malinterpretado por Nicaragua y llevar a efectos indeseables en la práctica.
¿Cuál es la posición que va a adoptar su gobierno en el diferendo con Nicaragua?
Vamos a respetar lo que se resuelva en La Haya, reconozco la actitud del presidente Santos frente a la decisión del tribunal, pero en nuestro caso tenemos una larga tradición de adhesión al derecho internacional y no podríamos hacer otra cosa careciendo de fuerzas armadas y de vocación agresiva con respecto a los otros países, por lo que dependemos de los fallos de las cortes.
También tengo claridad en cuanto a que Nicaragua y Costa Rica, siendo países contiguos necesitan tener una relación que no admite causales de divorcio. Miles de nicaragüenses viven en Costa Rica y van miles de remesas a ese país y por lo tanto tenemos interacciones que van más allá de los pleitos de cancillerías e incluso de las diferencias entre los estados.
Desde ese punto de vista espero que los diferendos, que son muchos, no afecten la vida de los ciudadanos que usan la frontera como una diferencia política y no como una realidad y gracias a ella sobrevive. Quiero relación fraterna que supere las diferencias que existen, en todo caso la política exterior de Costa Rica no estará atada exclusivamente al tema de Nicaragua, tenemos una política universal que busca alianza mucho más allá de eso.
PIDE CASTIGO PARA NICARAGUA
¿Se piensa acercar al gobierno de Daniel Ortega?
Como presidente no me acercaré al gobierno de Daniel Ortega, pero las relaciones no están rotas y no creo que sea conveniente que estén rotas y me parece que desde ese punto de vista deben continuar en el nivel adecuado. Debo tener en cuenta los vínculos especiales que existen entre los pueblos, pero Nicaragua fue agresor del territorio de Costa Rica, lo invadió y pedimos que sea castigado a nivel internacional.
¿Qué opinión tiene sobre los temas políticos como la legalización de las drogas, el aborto y matrimonios homosexuales?
El Partido Acción Ciudadana promueve la ley de sociedades de convivencia que otorgaría derechos civiles y patrimoniales iguales para las parejas del mismo sexo. No acompañamos el proyecto de matrimonio igualitario, es un proyecto diferente, aun así consideramos un tema de derechos humanos que las parejas puedan heredarse, tener seguros compartidos y acompañarse en la enfermedad.
Con respecto al aborto el partido reconoce lo que establece la ley nacional desde 1923 que el aborto terapéutico es cuando hay amenaza para la madre. La legalización de las drogas no me convence que sea posible en general, pero sí se debe estudiar, pues todas las políticas hasta el momento aplicadas han sido fallidas. No creo sin embargo que resuelva los problemas de narcotráfico y tengo dudas sobre la pertinencia de las políticas que se han hecho.
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