La madurez de Freddy Chévez no es solo producto de los 39 años que tiene, sino también de las dificultades que ha sabido superar en su vida y su carrera en el beisbol.
Este jugador, cuya voz serena contrasta con sus 67 pies de altura, siente orgullo de su trayectoria en el beisbol, tanto como el hecho de ser uno de los hijos de la comarca La Fuente, pequeño poblado de La Paz Centro, León.
Nuestro mejor beisbol está en el campo, de ahí salen los mejores peloteros del país, analiza.
Las cosas parecen fáciles, pero no lo son. Son difíciles, especialmente por las condiciones económicas en las que se vive, no tenés para comprar un bate, un guante, dice el pelotero, quien de niño jugó con palos que usaban de bates, sacos como guantes y bolas hechas de calcetín.
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Pero han sido todas las adversidades las que han formado la personalidad de este pelotero, al que le gusta decir que no soy el mejor en el terreno, pero sí en el dogout, en donde muestra disciplina y da aliento a sus compañeros de equipo.
FUERTE ANTE LA ADVERSIDAD
Las malas rachas, los problemas con algunos mánager, las lesiones y hasta su humildad según cuenta le han representado retos a lo largo de su paso por la pelota.
Pero en el campo de juego ha escrito su nombre, entre otras cosas, con su llegada al club de los 1,000 hits el domingo en Masaya, una marca que nunca soñó alcanzar, en especial por sus inicios como lanzador, posición que jugaba cuando fue firmado por una organización de las Grandes Ligas.
Cuando llegué a Chinandega a jugar en la Primera División entre 1993 y 1994 asustaba a la gente por mi tamaño y por eso querían que fuera lanzador, pero las cosas no se me dieron y a mí siempre me gusto batear, así que empecé a jugar en primera, relata.
Y fue en esa posición que logró ocupar un puesto en la Selección Nacional, experiencia que lo marcó. Escuchar el himno de tu país fuera y cuando lo andás representando, es algo maravilloso, expresa.
Esos años de seleccionado ya pasaron y la edad le ha restado condiciones físicas, pero Chévez aún no piensa en el retiro, aunque asegura que lo aceptará sin problemas cuando sea su momento.
Yo creo que hay que darle el lugar a los jóvenes, quiero llegar a los 100 jonrones, pero si me tengo que retirar antes, lo haré satisfecho, son sus palabras.
años, aproximadamente, tiene Freddy Chévez jugando en el beisbol de Primera División de Nicaragua, primero con Chinandega y después con Masaya, del que dice ahora es su pueblo.
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