AFP
El opositor Luis Guillermo Solís ganó este domingo la presidencia de Costa Rica con un aplastante e histórico 77.9 por ciento de los votos, tras una inédita segunda ronda en la que enfrentó a un candidato oficialista retirado de la contienda.
“Hoy el pueblo habló y ya ha escogido a su presidente”, anunció el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Luis Antonio Sobrado, al precisar que Solís recibió el apoyo, récord en este país, de 1,258,715 sufragios, escrutados el 92.6 por ciento de las mesas electorales.
“¡Tenemos el millón y más! ¡Muchas gracias Costa Rica por el cariño y el apoyo! ¡Muchas Gracias!”, escribió en su cuenta de Twitter Solís, quien se había puesto la meta de recoger esa cantidad de votos para legitimar su gobierno.
Miles de seguidores en las calles estallaron en júbilo ante el primer corte oficial. Banderas rojiamarillas del Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), de Solís, tiñeron las principales vías capitalinas con vehículos que hacían sonar sus bocinas.
“No los defraudaré. El pueblo ha hablado”, había dicho Solís en el cierre de una jornada de 12 horas de votación, marcada por los aires de victoria del PAC y los temores de una alta abstención por la falta de competencia.
[/doap_box][doap_box title=»El profesor anónimo que llegó a la Presidencia» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
“No me maten de amor, que aún tengo mucho trabajo que hacer”, pidió Solís a una masa de seguidores enfervorizados que lo estrechó casi hasta la asfixia en el centro donde emitió su voto. Hace cinco meses no lo conocía “ni el gato” del vecindario, según sus propias palabras.
[/doap_box]
El abstencionismo, según el TSE, fue de un 43.2 por ciento, equivalente a 3.1 millones de electores, también el mayor en la historia del país. En el este de San José, miles se congregaban en una plaza frente a una tarima, donde esperaban a Solís, un historiador y académico de 55 años que encarna las esperanzas de cambio frente a la política tradicional.
El candidato del PAC era claro favorito desde que hace un mes el aspirante del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), el exalcalde capitalino Johnny Araya, de 56 años, abandonó sorpresivamente la campaña porque las encuestas le vaticinaban una humillante derrota.
Pero el rostro de Araya estuvo en las papeletas de votación, porque la ley prohíbe renunciar a la candidatura.
A CAMBIAR COSTA RICA
“Yo voté por un cambio, contra el bipartidismo y la corrupción”, declaró a la AFP Sergio Méndez, vendedor de abarrotes, de 50 años, quien llegó a votar de camisa roja, a una escuela capitalina con una bandera rojiamarilla. Contra todo pronóstico, el también profesor universitario y politólogo ganó la primera vuelta el pasado 2 de febrero con 30.6 por ciento contra 29.7 por ciento de Araya, pero sin alcanzar el 40 por ciento que evitaba el balotaje.
Esta vez, Solís se había puesto la meta del millón de votos “para que no haya duda de la voluntad de cambio”, reafirmó ayer domingo.
Considerado el más impopular de los últimos 20 años, el gobierno de Laura Chinchilla, primera mujer en la Presidencia de Costa Rica, deja al país con un déficit fiscal del seis por ciento, una deuda interna del 60 por ciento del PIB y el nada honroso primer lugar en América Latina en crecimiento de la desigualdad en 2013.
Esta es la primera vez en más de medio siglo que llega al poder en este país un partido no tradicional, fundado hace 13 años para quebrar el bipartidismo. Solís se unió al PAC tras renunciar en 2005 al PLN —socialdemócrata que giró a la derecha—, señalándolo de corrupto y de impulsar un neoliberalismo que socavó los logros sociales que destacaban al país.
ACEPTA DERROTA
El candidato del gobernante Partido Liberación Nacional, Johnny Araya, aceptó su derrota en la segunda ronda electoral ante el aspirante del PAC, y dijo que asume con “humildad y respeto” los resultados. “Recibo estos resultados con serenidad, con mi conciencia tranquila, los recibo con madurez, y empiezo por reconocer con humildad y respeto los resultados que ya conocemos. Además, felicito al presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís”, dijo en conferencia de prensa.
Solís, quien se define como progresista, promete reactivar la economía con equidad social, mejorar la infraestructura y luchar contra la corrupción, talones de Aquiles del gobierno de Chinchilla.
Pero la analista Argentina Artavia advierte que no tendrá un “cheque en blanco”: el 2 de febrero el PAC ganó solo 13 de los 57 escaños del Congreso y el PLN tiene la mayor bancada, 18; el izquierdista Frente Amplio, 9; y el resto pertenece a varias agrupaciones conservadoras.
Solís empezó a delinear su gabinete para asumir el próximo 8 de mayo, por un período de cuatro años.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,12 A