“El precio de la libertad es la eterna vigilancia”, advirtió Thomas Jefferson, uno de los redactores de la Constitución de Estados Unidos y tercer presidente en la historia de ese país. De esa manera Jefferson indicó que aunque la libertad en sus diversas expresiones sea un derecho natural de las personas, y que esté consagrada en documentos jurídicos (como constituciones, leyes y convenios internacionales), siempre hay que defenderla, vigilar que sea respetada y denunciar las violaciones que contra ella se cometan.
Por cumplir el deber de que la libertad hay que cuidarla siempre, es que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se reune dos veces cada año, para examinar la situación de la libertad de prensa en todos los países de las Américas y pronunciarse en lo que sea pertinente. Y en esta ocasión, la SIP se encuentra reunida desde ayer en la pequeña isla antillana de Barbados, donde en la jornada de hoy conocerá y discutirá el informe sobre el estado de la libertad de prensa en cada país del hemisferio, incluyendo a Nicaragua.
En este punto el foco de la atención principal está puesto, por obvias razones, en la situación de Venezuela. Precisamente hoy sábado se realiza el coloquio denominado Venezuela en crisis: Hablan los periodistas, en el cual intervienen como ponentes la periodista colombiana Claudia Gurisatti, directora del canal internacional de televisión NTN24 que ha sido censurado por la dictadura chavista; Jorge Luis Sierra, periodista mexicano experto en temas de seguridad y defensa, y el alcalde opositor de Caracas, Antonio Ledezma.
Otro de los temas muy interesantes en la discusión de la SIP en Barbados, es la Concentración de medios y el papel del Estado, que atañe directamente a Nicaragua porque aquí la desmesurada concentración de medios por el régimen de Daniel Ortega y su familia representa la principal limitación a la libertad de prensa en el país.
También habrá una discusión sobre Los problemas de libertad en la prensa de Estados Unidos , en la cual “entre otros asuntos se abordarán el espionaje telefónico, las restricciones al flujo informativo, el secretismo y las limitaciones para acceder a las actividades oficiales de la Presidencia estadounidense”. Es muy importante destacar este punto, porque los detractores de la SIP la acusan falsamente de que solo denuncia las violaciones a la libertad de prensa en Latinoamérica y el Caribe, y nunca las que se cometen en Estados Unidos. Pero además, el espionaje telefónico, las restricciones al flujo informativo gubernamental, los obstáculos a los periodistas para que no accedan a la información de los asuntos públicos y el secretismo de la actividad oficial presidencial, son problemas acuciantes del periodismo nicaragüense y de la libertad de prensa en Nicaragua.
La defensa de la libertad de prensa y del derecho de acceder a la información gubernamental no es algo que importa solo a la SIP y los periódicos que la integran. El libre acceso a la información pública es el “oxígeno de la democracia”, ha dicho la Corte Suprema de Justicia de Argentina en una reciente sentencia. Y sin libertad de prensa no hay ninguna otra libertad, proclamó el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
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