A José Martí se atribuye la frase célebre de que “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”. Y el escritor peruano Mario Vargas Llosa, ha parafraseado esa amarga expresión política advirtiendo que “los pueblos a veces se equivocan, y a menudo lo pagan caro. Por regla general, los pueblos tienen los gobiernos que merecen tener, aunque luego se arrepientan”.
La verdad es que, en principio, todos los pueblos deberían tener buenos gobiernos. Pero a veces ellos eligen o apoyan gobiernos indeseables, de lo cual hay muchos ejemplos en el mundo, incluyendo a Nicaragua.
No obstante, si es realista reconocer que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, también sería justo decir que los pueblos tienen los líderes opositores que merecen, los cuales muchas veces son deplorables pero en algunas ocasiones resultan excepcionales. Tal es el caso de María Corina Machado, quien a diario da ejemplos de firmeza de principios, de honestidad política y de un inmenso valor personal al desafiar la represión brutal de la dictadura chavista de Venezuela.
María Corina Machado no necesita de un cargo público para vivir. Ella arriesga su libertad y la vida todos los días, porque tiene la voluntad de luchar por la restauración de la libertad y la democracia en Venezuela. Hija de un empresario venezolano del acero, Enrique Machado Zuloaga, cuya empresa Sidetur fue expropiada en 2010 por la dictadura chavista, María Corina Machado es graduada en ingeniería industrial y trabajó en empresas privadas exitosas y en la docencia, pero luego prefirió dedicarse al servicio social en una ONG dedicada a atender niños huérfanos o abandonados.
Sin embargo, consciente de que los graves problemas sociales de Venezuela no se resuelven con paliativos bien intencionados, María Corina Machado cofundó una asociación civil denominada Súmate con el fin de promover los derechos políticos. Desde allí María Corina proyectó su liderazgo impulsando la campaña de recolección de firmas para la convocatoria de un referendo revocatorio del mandato presidencial de Hugo Chávez. El referendo, realizado el 15 de agosto de 2004, le fue acreditado a Chávez a pesar de que la oposición denunció y probó que se había cometido fraude electoral.
María Corina Machado ha estado presente de manera destacada en todas las grandes acciones del pueblo democrático de Venezuela contra la dictadura chavista. Por eso ha sufrido brutales agresiones físicas, insultos denigrantes, amenazas de muerte y acusaciones por los peores delitos que cabe imaginar, entre ellos el de “traición a la patria”. Inclusive ha sido despojada por la dictadura de su cargo de diputada a la Asamblea Nacional, para el cual fue elegida en 2010 con el 85 por ciento de los votos. Sin embargo nada de eso hace mella en su inquebrantable decisión de seguir luchando por el restablecimiento de la democracia y la libertad en Venezuela.
Se sabe que algunas organizaciones democráticas de Nicaragua están invitando a María Corina, para que venga a contar su experiencia y a recibir la solidaridad de los demócratas nicaragüenses. Estamos seguros de que, si pudiera, la heroína venezolana vendría al país sin temor a la agresión que podrían perpetrar contra ella las turbas orteguistas, que son de la misma calaña que las chavistas.
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