Nerys Espinoza desempolvó sus verdaderos guantes. Ya sabe que con 32 años no existe una máquina del tiempo. El muchacho, quien ha sido tres veces retador a títulos del mundo y que ha fracasado en los intentos de atraparlo, aunque parecía acariciarlo en Panamá ante Roberto La Araña Vásquez, regresa al ring con muchas ganas de dejar un legado siendo campeón nacional mosca.
Espinoza, quien se medirá a Herald Superfinito Molina, ha descuidado el boxeo, el deporte que le dio una oportunidad para salir del anonimato, luego todo lo demás fue automático.
Yo no soy miserable, sigo en el boxeo porque quiero dejar una buena herencia y para eso tengo que derrotar a Herald Molina, y sé que con esta preparación lo voy a lograr, indicó Espinoza.
Ya el laberinto y la oscura confusión entre seguir o no en el boxeo empezó a marcharse, queriendo volver a figurar con nueva promotora y con nuevos deseos de superación. Ayer en el prepesaje marcó 116 libras, cuatro sobre la categoría, mientras su rival, 118.
Ahora, Nerys vuelve para quitarse el polvo y tratar de figurar.
Por otro lado, Michael Mora (11-1) se medirá en la misma velada del próximo 5 de abril en el Alexis Argüello ante Edwin Palacios (9-1), por el título welter nacional en el combate estelar de la noche.
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