El presidente francés, François Hollande, y el chino, Xi Jinping (c), con su esposa, Peng Liyuan, llegan al Grand Trianon del Palacio de Versalles para cenar el 27 de marzo de 2014

Contratos y cena con Xi Jinping en el Palacio de Versalles

En Versalles, músicas tradicionales y contemporáneas chinas, famosas tonadas francesas, interpretadas por la Orquesta Colonne, bajo la dirección conjunta de Laurent Petitgirard y del chino Zhang, todo fue previsto para encantar al líder chino y a su esposa, la cantante popular Peng Liyuan.

Una cena en el Castillo de Versalles con el presidente francés, François Hollande, cerró el jueves por la noche la visita del presidente chino, Xi Jinping, un día después de la firma de contratos comerciales por 18,000 millones de euros.

En Versalles, músicas tradicionales y contemporáneas chinas, famosas tonadas francesas, interpretadas por la Orquesta Colonne, bajo la dirección conjunta de Laurent Petitgirard y del chino Zhang, todo fue previsto para encantar al líder chino y a su esposa, la cantante popular Peng Liyuan.

La pareja china y el presidente francés visitaron la famosa Galería de los Espejos, antes de asistir al magnífico concierto privado en la Ópera Real.

François Hollande se trasladó luego con el líder chino y su esposa al Gran Trianon para una cena de tres en la intimidad, preparada por el famoso chef francés Alain Ducasse.

Al mismo tiempo que Hollande afronta una difícil situación política, con malos resultados electorales y desempleo, el palacio del Elíseo relativizó el carácter fastuoso de esta noche versallesca, al subrayar que respondía al deseo del ministerio de Cultura chino de subrayar la elección hace 50 años por el general Charles de Gaulle de recibir en Versalles a los jefes de Estado extranjeros.

El presidente francés ofreció a su homólogo un busto del general, primer jefe de Estado que estableció relaciones diplomáticas con China comunista en 1964 y a su esposa un vaso azul de porcelana de Sèvres.

El dirigente chino, quien hace gala de un estilo más descomplicado que sus predecesores, pronunció el jueves también un discurso en la UNESCO, en la primera visita de un presidente chino a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. «La humanidad aspira, a través de los intercambios culturales, a sembrar la paz», dijo Xi Jinping, tras entrevistarse con la directora general de la UNESCO, Irina Bokova.

La esposa del dirigente chino fue nombrada por su parte enviada especial de la UNESCO para la promoción de la educación de las niñas y las mujeres.

Por la tarde, Xi también tuvo un almuerzo con el primer ministro Jean-Marc Ayrault, se entrevistó con los presidentes de la cámaras del Parlamento, antes de reunirse con el presidente Hollande en el ministerio de Relaciones Exteriores, donde pronunciaron sendos discursos consagrados a los 50 años de relaciones diplomáticas entre China y Francia. «Su visita hoy marca 50 años después la apertura de un nuevo ciclo», se congratuló François Hollande.

Su homólogo chino recibió aplausos cuando mostró su conocimiento de los filósofos y escritores franceses al responder a las preguntas de los periodistas. «Al leer obras escritas por La Fontaine, Balzac, Hugo, Maupassant… adquirí una mejor comprensión de la vida humana», señaló. «Personas como Jean Valjean, Quasimodo (…) están sólidamente ancladas en ni memoria», dijo el presidente chino.

La velada en el Castillo de Versalles era la primera de este tipo para un jefe de Estado chino.

El jueves, una manifestación en la explanada de Trocadero, al pie de la Torre Eiffel, reunió a unos 160 militantes tibetanos que llevaban pancartas hostiles a la visita china, gritando «¡Queremos la libertad!» o «¡Despierten a las Naciones Unidas!».

– «Eliminar cualquier forma de proteccionismo» –

La jornada del miércoles estuvo consagrada a una serie de contratos comerciales entre ambos países por un monto de 18.000 millones de dólares.

Entre los contratos, el pedido por parte de China de 70 Airbus por valor de 7.000 millones de euros, la producción conjunta de 1.000 helicópteros por la sociedad europea y la china Avicopter o incluso la formalización del acuerdo sobre la entrada en el capital del grupo PSA Peugeot Citroën del Estado francés y del constructor automovilístico chino Dongfeng.

El jueves, el ministro chino de Comercio, Gao Hucheng, pidió a Francia «facilitar más la implantación de inversores chinos en el plano legislativo», durante un foro económico franco-chino en París.

Pidió, igualmente, «trabajar con Francia para eliminar cualquier forma de proteccionismo» y afirmó que «China está dispuesta a importar más productos franceses».

El año pasado, Francia tenía un déficit de 26.000 millones de euros con China, o sea, cerca del 40% del total del déficit de su comercio exterior.

«Dieciocho mil millones de euros de contratos, significan empleo», dijo el miércoles el presidente francés, François Hollande, cuando se anunciaban malas cifras de desempleo para febrero en Francia, con un nuevo récord de 3,34 millones de parados.

Más allá del comercio, François Hollande deseó que China organice «próximamente» una cumbre del G20, lo que sería una primicia y una forma de subrayar su papel creciente en la escena internacional.

Subrayó también las convergencias entre ambos países sobre los grandes temas internacionales como Siria, Irán, Oriente Medio y Ucrania. En referencia a la incorporación de Crimea por Rusia, Hollande destacó que Francia y China expresaron su deseo «de que el siglo XXI no sea el de las anexiones y los separatismos».

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