CIUDAD DEL VATICANO/ AFP
El papa Francisco y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, abordaron el controversial tema del aborto y el fenómeno de la migración ilegal en ese país norteamericano, que afecta a unos 11 millones de personas. La reunión privada duró cincuenta minutos.
Confirmando intenciones anunciadas en enero, el presidente estadounidense describió cómo pretendía acabar con la recolección sistemática por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) de los metadatos de las llamadas telefónicas realizadas en Estados Unidos, información como la que se podría encontrar en las facturas de los servicios telefónicos.
“Después de haber estudiado con atención las opciones disponibles, he decidido que la mejor manera es que el Estado no recolecte más, ni almacene, esos datos al por mayor”, señaló el mandatario en un comunicado. “Los datos deberán permanecer en manos de los operadores telefónicos”, precisó.
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Su Santidad también defendió ante Obama el derecho de los estadounidenses a la “objeción de conciencia” ante el aborto, al término de un encuentro en el Vaticano en el que acordaron luchar para “erradicar el tráfico de seres humanos” en el mundo.
En una breve y fría nota, divulgada por la oficina de prensa del Vaticano, se informa que los dos líderes, en un clima “cordial”, abordaron temas candentes para las relaciones entre el gobierno democrático de Obama y la jerarquía de la Iglesia católica.
La Iglesia católica de Estados Unidos condenó la reforma de la salud adoptada por Obama, porque considera que afecta la libertad y los derechos religiosos y lanzó una campaña a favor de la objeción de conciencia en casos de aborto, en particular de médicos y personal paramédico. La reforma de la salud de Obama incluye el reembolso para los empleados de los gastos para la contracepción y la píldora abortiva.
TOCAN EL TEMA DE LA REFORMA MIGRATORIA
El pontífice argentino y el primer presidente afroamericano de Estados Unidos se pronunciaron también a favor de “erradicar el tráfico de seres humanos en el mundo”, un fenómeno que afecta gravemente a poblaciones latinoamericanas que entran ilegalmente a ese país. También encararon el delicado tema de la “reforma migratoria” en Estados Unidos, resume la nota vaticana.
Francisco recibió en la víspera un pedido de un grupo de inmigrantes, que viajó al Vaticano, para solicitarle que intercediera ante Obama para que frene la deportación de los indocumentados.
Francisco y Obama figuran entre las dos personalidades más populares de las redes sociales con millones de seguidores, y la idea de que se reunieron por primera vez despertó esperanzas en algunos sectores, sobre todo entre los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, la mayoría católicos, que ven en el papa un vocero.
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