Un jurado seguirá este miércoles con sus deliberaciones sobre el caso de Sulaiman Abu Ghaith, uno de los yernos de Osama Bin Laden y exportavoz de Al Qaeda, acusado en Nueva York de conspirar para asesinar a estadounidenses.
Esta fase comenzó el martes, después de tres semanas de juicio, pero el jurado todavía no ha llegado a una conclusión.
Si es declarado culpable, el más alto responsable de Al Qaeda juzgado en un tribunal federal en Nueva York podría ser condenado a cadena perpetua.
El jurado debe llegar a un veredicto unánime.
Al presentar su alegato final, el fiscal John Cronan describió el lunes a Abu Ghaith, un imán de 48 años, como el «principal mensajero» de Bin Laden después de los atentados del 11 de septiembre, un «íntimo confidente» que adhería plenamente a las ideas de su suegro.
Con él, «la propaganda de Al Qaeda se volvió mundial», subrayó el fiscal, para quien las pruebas en su contra son «claras y abrumadoras».

Abu Ghaith se hizo conocido por aparecer junto a Bin Laden y al actual líder de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, en unos vídeos de propaganda de la organización integrista islámica en septiembre de 2001.
La defensa afirmó, por su parte, que Abu Ghaith era un hombre devoto que llegó de Afganistán con su esposa y sus siete hijos en junio de 2001 para «ayudar a la gente necesitada». Sus discursos, según el abogado Stanley Cohen, no trataban de terrorismo, sino de historia, tradición y sharía.
Abu Ghaith es acusado de conspirar para asesinar a estadounidenses y ayudar a terroristas y brindar apoyo material a terroristas.
Trabajó para Al Qaeda hasta 2002, cuando se instaló en Irán. Fue detenido a finales de enero de 2013 en Ankara, después de cruzar la frontera con Irán, antes de ser expulsado hacia Jordania y extraditado a Estados Unidos.